El sacerdote Julián Ruiz está imputado por los delitos de abuso sexual, corrupción de menores y amenazas, en perjuicio de un menor de 17 años, oriundo de Monte Quemado, Santiago del Estero.
El sacerdote salteño Julián Ruiz fue detenido en la provincia de Santiago del Estero, imputado por los delitos de abuso sexual, corrupción de menores y amenazas en perjuicio de un menor de 17 años.
El cura, en su defensa, aseguró que las infundadas acusaciones contra su persona surgen a partir de una comunicación telefónica que mantuvo con la supuesta víctima a mediados del año pasado, quien le envió un mensaje para manifestarle que tenía problemas familiares.
Según relató, el damnificado le explicó que marcó su número al azar porque se sentía muy mal y necesitaba hablar con alguien. “Me dijo que era incomprendido por su familia por su condición sexual”, detalló.
En ese sentido, sostuvo que el menor vivía en un conflicto permanente con su madre y que había sido maltratado y golpeado en varias ocasiones. “Él se escapaba cada tanto y me contaba que se iba a la casa de un abuelo”, contó.
No obstante, en una comprometedora o al menos sorprendente declaración, reveló que nunca le dijo su verdadero nombre, ni su orientación religiosa a pesar que mantuvieron varios contactos. “Yo le decía que era profesor. Me sorprendió que confíe más en un extraño que en su familia”, dijo.
Por su parte, Francisco Cavalotti, abogado del cura, sostuvo que “el sacerdote y el joven mantuvieron contacto personal en mayo pero fue una relación muy efímera” y muy circunscripta a la necesidad afectiva del joven por el desprecio de su familia.
Además dijo desconocer los elementos de prueba aportados por los denunciantes que llevaron a la Justicia a ordenar la prisión preventiva del párroco. “Se que se han realizado allanamientos pero conforme a la información que estoy recogiendo es un hecho que va a quedar aclarado. Va a salir a la luz la verdad”, concluyó.
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