La Brigada de Investigaciones continúa analizando testimonios relacionados con el atentado que le costó la vida de Katherina Ortellado, la adolescente de 16 años que se encontraba sentada en la esquina de Polonia y Cospi cuando recibió un tiro en la cabeza.
En tanto, con refuerzos de distintas comisarías, la policía saturó las calles del San Cayetano. La orden era prevenir nuevos ataques. En tal sentido, fue detenido un menor de 16 años, amigo de Katherina, quien exaltado en el mismo lugar en que la joven perdió la vida, habría atacado a un policía con un destornillador.
Conocido en el barrio por sus antecedentes, el belicoso fue detenido por atentado y resistencia a la autoridad, pero como es menor y el delito excarcelable, ayer al mediodía recuperó la libertad de la Oficina Judicial, de donde salió acompañado por su madre.
En el barrio se tejen versiones de las más diversas y las redes sociales estallan con denuncias que hay que probar, para lo cual se debe dar la cara. En concreto, la Policía aún no puede exhibir resultados. Sí los investigadores están convencidos de que la bala que mató a la adolescente formoseña tenía otro destinatario. Se trata de establecer cuál era el fin de los asesinos y de qué tipo de “ajuste de cuentas” se trataba. Una versión fuerte dice que tenía como propósito advertir a quienes comercializan estupefacientes que deben ceñirse a determinado radio, sin “invadir” jurisdicciones ajenas.
Los registros de cámaras de video otorgaron una serie de características del vehículo sospechoso que aún deben ser analizadas por los investigadores con mayor detenimiento. Es que el auto que se secuestró en principio nada tendría que ver con el hecho.
TRES DISPAROS
Los agresores llegaron a bordo de un vehículo con vidrios polarizados y luego de pedirle alguna precisión a alguien retomaron la marcha, aceleraron, dispararon y huyeron.
Los impactos se habrían realizado a media distancia e impactaron a una altura baja del paredón de una vivienda. Uno de los tres tiros dio en la cabeza de Katherina, quien solo quería divertirse un rato con sus amigos en esa esquina que convoca todas las noches.
Los investigadores buscan más testimonios y -sobre todo- precisiones que lleven al asesino. Un sospechoso se puso rápidamente a disposición de la Justicia. Se trata de un hermano de Juliano Monaldi, el joven asesinado en el barrio 1311 viviendas hace 10 días. En el allanamiento que le realizaron en su vivienda no se encontraron elementos de prueba contundentes.
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