Se trata de padre e hijo que irrumpieron en una casa del barrio Gaucho Rivero en la madrugada del domingo y, tras una discusión, le dispararon en el cabeza a un joven de 16 años. A ambos les dio positivo el test de guante de parafina. Se especula que uno de ellos se hará responsable del crimen. El robo de un celular habría sido el desencadenante del fatal hecho.
Se espera que ambos sospechosos del crimen de Gabriel Sebastián Cáceres Oldani, de 16 años, que murió de un disparo en la cabeza, sean indagados y que se defina el procesamiento con prisión preventiva de por lo menos uno de ellos, el que dio muerte a la víctima.
Ambos detenidos son padre (52) e hijo (20), quienes fueron aprehendidos el domingo por la tarde, luego que los testigos los sindicaran como los autores de la muerte de Cáceres Oldani ocurrida en el barrio Gaucho Rivero en un domicilio de calle Ramón y Cajal al 2200.
Los sospechosos serán presentados ante la juez Rosana Suárez y el secretario Alfredo Costabel del Juzgado Penal Nº 3. También las autoridades judiciales que entienden en el caso recibirán el sumario de las actuaciones policiales a cargo de la Comisaría Quinta.
Fuentes judiciales indican que a ambos les dio positivo el test de guante de parafina, y no se descarta que uno de ellos “se haga cargo” del delito. No obstante, los cuatro testigos son claves en este caso, como también los elementos secuestrados por los investigadores, entre ellos el arma con la que fue ultimada la víctima.
Cáceres Oldani murió a causa de un shock hipovolémico y llegó sin vida en la madrugada del domingo a la Guardia del Hospital Regional. Durante la autopsia se le extrajo una munición calibre 22, y a los sospechosos se les incautó un revólver y municiones del mismo calibre.
El joven muerto era hermano de Jorge “Pulga” Cáceres (18), sospechoso y detenido desde enero pasado por el asalto y muerte del jubilado de Vialidad Provincial Angel Pietrafesa. Este hecho no tendría relación con el crimen del joven, y cada vez es más fuerte la versión de que los acusados fueron a la casa de Cáceres Oldani para amedrentar a un amigo de éste, por el robo de un celular y por diferencias de larga data.
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