Un detenido por el crimen de Cofico

Un detenido por el crimen de Cofico

Tiene apenas 27 años y más de 50 ingresos a dependencia judiciales por abusos sexuales.

En un lugar de difícil acceso, ubicado en pasaje Tucumán y las vías del ferrocarril, en barrio Cofico, estaba el cadáver de Diego Gonzalo Leiva: un cinto le apretaba el cuello. La Policía llegó hasta él a las 2.10, conducido por otro hombre, de 27 años, quien, de acuerdo con el relato del jefe de Investigaciones Criminales, Miguel Ángel Oliva, “ingresó a un comisaría con el torso desnudo diciendo que había encontrado a una persona en un lugar que es inaccesible salvo para quien conozca el lugar”.

Al llegar al sitio marcado, las sospechas apuntaron hacia el “denunciante”: el cuerpo estaba desnudo y ubicado en una zona que por su topografía la hacía inaccesible, sobre todo a esa hora de la madrugada. 

Por eso, quien hasta ese momento era el denunciante quedó detenido inmediatamente y fue trasladado a la UCA, la cárcel ubicada al lado del Hospital Misericordia. 

Quedó imputado por ser el presunto autor del delito homicidio simple, y tendría –siempre de acuerdo con la versión policial– cerca de 50 fichajes policiales, varios de ellos por abusos sexuales. ““El detenido es un hombre mayor de edad, con frondosos antecedentes de abuso sexual, con 50 ingresos a dependencias judiciales”, dijo Oliva. 

El cadáver estaba boca arriba, tapado con ramas secas, muy cerca de las vías del ferrocarril, y a pocos metros de Roque Sáenz Peña y bulevar Los Andes. 

Oliva confirmó que la víctima fue hallada sin ropas y con un cinto en el cuello, y la fiscal Liliana Sánchez investiga si falleció por “estrangulamiento mecánico”. Por protocolo se mantenían varias líneas de investigación abiertas, aunque para el jefe de Investigaciones de la Policía se trataría de un “crimen pasional”.

Comentá la nota