Las sustancias fueron ingresadas por las mujeres de los reos, ocultas en sus zonas íntima, en preservativos.
Las fuentes consultadas revelaron que los antinarcóticos requisaron el pabellón D y B, donde se encuentran alojados delincuentes con frondoso prontuario, muchos de ellos acusados de homicidio, como por ejemplo el ‘Rengo’ Peralta.
Ante la requisa, los efectivos secuestraron importante cantidad de envoltorios de marihuana, y al menos 50 pastillas tranquilizantes, más precisamente Alplax. Los investigadores revelaron que los reos fueron cargados de provisiones durante la tarde del sábado.
Modo de ingreso
Según revelaron las fuentes, serían las mujeres -familiares de los presos- quienes ingresan las pastillas y las sustancias tóxicas. ‘Colocan las pastillas y los bagullos dentro de un preservativo, una vez que está completamente lleno le realizan un nudo y se lo introducen en la vagina’, reveló una de las fuentes consultadas.
El accionar de las ‘mulas’ no es descubierto ya que en la requisa las mujeres guardiacárceles sólo controlan la comida y que no lleven algún tipo de arma en el cuerpo, palpando. Una vez dentro de la celda, ellas entregan la ‘mercadería’.
Bien sabido es que luego de cada visita, los guardiacárceles requisan minuciosamente las celdas para controlar los ‘regalos’ que les dejan sus parejas o parientes. Para evitar ser descubiertos, los presos tragan el preservativo, y luego provocándose el vómito recuperan las sustancias.
Según se supo, en algunos casos, la sustancia es para consumo personal, pero la gran mayoría la comercializa. Un detalle no menor es que un bagullo de marihuana, dentro del Penal de Varones está valuado tres veces más que en ‘la calle’.
Del caso tomó conocimiento el juez federal subrogante, Dr. Jorge Ruiz, quien ordenó que las sustancias sean secuestradas.
Autoridades penitenciarias también tomaron intervención de lo sucedido y en los próximos días podrían tomar nuevas medidas.
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