Detectaron trampas en la devolución de horas y el titular de la Corte de Mendoza pidió controlar más a los judiciales

Los inspectores notaron que varios empleados burlaban lo acordado. El 90% de los trabajadores se había sumado al plan para evitar descuentos por días de huelga.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Alejandro Pérez Hualde, emitió una resolución para “ fortalecer” el cumplimiento del plan de devolución de horas de los empleados que hicieron paro durante abril. El área de Inspección Judicial está haciendo controles diarios para verificar que el cronograma se cumpla. Y si detecta faltas, debe avisar a Recursos Humanos para que ésta realice los descuentos a través del bono de sueldo.

El reintegro de las horas no trabajadas lleva dos semanas en práctica y estará vigente hasta el 31 de julio. El 90% de los empleados que hicieron paro se sumó en forma voluntaria. El resto prefirió el descuento.

La resolución busca hacer “más efectivo el plan” recordándoles a los secretarios que deben trazar un plan de trabajo para que las horas extras que los empleados harán resulten provechosas. En ese tiempo adicional que los judiciales deben permanecer en sus puestos de trabajo no hay atención al público.

“Los abogados no están acostumbrados a ir a la tarde a tribunales”, es la justificación.

Desde el Poder Judicial explicaron que “es imposible establecer un número promedio de horas devueltas, porque cada juzgado ha establecido un plan y porque además no todos los empleados adeuda por igual”.

La resolución del presidente de la Corte les ordena a los secretarios de los distintos tribunales que informen de las tareas a realizar en cada juzgado para aprovechar la devolución de horas. Además, deben informarle cada 15 días a la Corte acerca de los avances. El escrito sugiere además hacer limpieza de archivos para descongestionar las mesas de entradas y despejar escritorios o pasillos donde habitualmente se apilan.

Como la Dirección de Registro Público y el Archivo Judicial funcionan en la ex Bodega Giol, en Maipú, también allí se extendió el horario de atención y se les ha encomendado a los distintos juzgados que pidan turno para trasladar expedientes.

Con la decisión de Pérez Hualde se buscó dar una señal de que el plan tiene que cumplirse.

“Justo fui al baño”

Lo que sucedió es que en los primeros días los inspectores que recorrían oficinas a la siesta no encontraban a ninguno de los empleados que figuraban en planillas como devolviendo horas.

“Justo fueron al baño” o “justo los llamaron de otro lado”, era la respuesta que recibían.

Por eso, la Corte busca impedir que se relajen los controles y que la idea original quede en letra muerta. De todas maneras, pese a los controles impuestos, es difícil pensar que las horas se devolverán en su totalidad y sobre todo que, si se devuelven, se hayan ocupado para tareas lo suficientemente provechosas.

“De última, queda en la conciencia de cada uno ocupar el tiempo de manera útil”, admiten, porque no hay capacidad operativa para que haya un inspector por cada agente.

Al menos, la tentación de usar internet no será un impedimento, porque sólo las computadora de los jueces y de algunos funcionarios tienen acceso a la red, según se informó.

Para el personal de maestranza lo que se ha sugerido es que se dedique a hacer limpieza general, reparaciones, pintar u otros tipos de trabajos postergados.

A la tarea de los inspectores se suma como método de control el hecho de que los empleados marcan tarjeta en el horario de entrada y salida. El sistema es inviolable. No puede marcar otro que no sea el empleado, porque se usa un reloj biométrico, que requiere la aplicación del dedo para registrar el ingreso y el egreso.

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