Fueron denunciadas al menos cinco tomas clandestinas, algunas con bombas, y por la zona se estima que se llevan el agua para riego y llenado de piletas en residencias particulares. Las aguas son volcadas en hijuelas de riego, lo que dificulta identificar a los beneficiarios.
Las tomas clandestinas de los canales de riego vienen causando muchos problemas al sistema de riego. Se han detectado desvíos irregulares en algunos distritos, en los que incluso hubo agresiones a los inspectores de cauces y a tomeros. La situación se repite también en lugares impensados.
Es que en la ciudad, más precisamente en el Canal Cerrito, que corre paralelo a la avenida Dean Funes, se encontraron tomas y bombas -se trataría de cinco confirmadas- en el tramo que va desde el cruce con la avenida Los Sauces hasta Los Filtros. Además, la circunstancia suena doblemente extraña cuando no se trata de agua para sectores productivos, sino para riego y probable llenado de piscinas en una zona de residencias importantes.
Según uno de los inspectores de cauce de la "zona caliente" de Las Paredes y El Cerrito, distritos en los que más se ven los desvíos, los mismos se realizan picando los canales e hijuelas, pero también instalando bombas de agua que sustraen el caudal que viene por los canales. Algunos de los aparatos detectados se encuentran instalados de manera subterránea para disimularlos, pero también han encontrado otros en plena superficie, tapados con tela verde, similar a la que se utiliza para hacer cierres en obras. Son cientos de litros los que "chupan". En algunos casos, con esta práctica pueden desviar hasta 300 litros de agua por segundo.
La dificultad que encuentran a la hora de individualizar a los responsables, según explicaron a Diario San Rafael desde el Departamento General de Irrigación cuenca del Diamante, es que los desvíos no van directamente a las propiedades, lo que simplificaría identificar a los culpables, sino que el agua se vuelca a hijuelas de riego, que además están con derecho de riego. Hay que recordar que muchos de estos espacios se ubican en viejas fincas que antes tenían derecho a riego agrícola y ahora solo lo tienen de manera recreativa, que es mucho menor, es por eso que terminan robándola de los cauces.
Entonces, es muy difícil señalar autores, aunque la policía científica trabaja en ello. Lo que también aclararon es que se trata de un doble delito, ya que a lo concerniente al robo de agua se suma la acusación de destrucción del patrimonio público. Hay entonces una infracción que corre por la instancia administrativa, que puede significar sanciones o multas, pero hay otra que pertenece a la instancia judicial, porque la destrucción, equivalente al vandalismo, es un delito contemplado en el Código Penal, que será investigado por las fiscalías.
Probablemente muchos de los que disfrutan del usufructo ilegal de estas aguas son ciudadanos que se escandalizan ante el vandalismo y la falta de cuidado del espacio público. Pero es exactamente lo que están haciendo con uno de los patrimonios más importantes e imprescindibles de la tierra que habitamos.
DESARME
En las últimas horas se levantó una red de caños en el Canal Cerrito, donde se extraía agua para llenar piletas y regar jardines sin siquiera respetar turnos de agua. Fabián Segura, uno de los inspectores de cauce, explicó que ya se detectaron 5 casos de caños ilegales, y se teme que haya más, por eso siguen investigando y recorriendo con tomeros. Otros canales que se investigan son El Toledano y Las Paredes.
Por su parte, Miguel Gozzo, del Canal Cerrito, señaló que se están haciendo recorridas para evitar este tipo de tomas clandestinas y pidió a los regantes que denuncien los robos de agua.
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