Lo confirmó el abogado Luis Horacio Santucho de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Son sitios del interior de la provincia donde, según los datos recabados, existe un número importante de cadáveres de víctimas del terrorismo de Estado.
Así lo adelantó en diálogo con EL LIBERAL el letrado quien solicitará al fiscal federal general subrogante, Gustavo Gimena, que arbitre las medidas que garanticen la preservación de los lugares.
Según comentó, se trata de dos sitios en el interior: en uno de ellos se encuentra el cuerpo de una víctima que fue transportada y fusilada; mientras que el otro lugar es un cementerio en donde se enterró un número no precisado de cuerpos. Por razones de preservación y para no entorpecer el trabajo de la Justicia, no se mencionan los sitios de los enterramientos.
“El dato lo tenemos muy fresco, en principio nos han dado dos sitios. Está previsto hacer la presentación en la Justicia Federal, pero primero tengo que hablar con el fiscal Gimena porque tenemos el temor de que por adelantar los lugares, estos puedan ser alterados. Necesitamos garantías para que sean preservados”, manifestó el abogado que actuó como querellante en el juicio de la Megacausa de Derechos Humanos que se celebró el año pasado en la provincia.
Santucho dijo que por los relatos de los pobladores de ambos sitios, hay posibilidades de encontrar restos de presuntas víctimas de la represión.
Adelantó que en uno de los hechos, llegó un vehículo al lugar del cual se bajó a una persona que fue fusilada.
El letrado dijo que este punto es importante para la investigación. “El cuerpo fue enterrado en ese mismo lugar. Los datos que tenemos es que hubo disparos, y un posterior enterramiento”, acotó.
El otro caso contó que se ubica en un cementerio de una localidad, también del interior. “Existen testimonios que en ese sitio se ha producido el enterramiento de varias personas. Pero no queremos dar mayores datos para no generar falsas expectativas”, expresó.
Comentó que la versión que recibió es que se vieron vehículos y que bajaron personas aparentemente de civil quienes realizaron las excavaciones y los enterramientos. “Quizás con otros testimonios podamos dilucidar si hubo presencia de uniformados”, dijo.
“Estos casos -continuó el abogado- datan de los años 75 y 76, según los testimonios, pero queremos mayores precisiones por lo que iremos hacia los lugares de los hechos”.
Sin embargo, se mostró seguro de que “estamos hablando de enterramientos clandestinos que están relacionados con el terrorismo de Estado en la provincia”.
Estos nuevos episodios de enterramientos se suman al que denunciara el abogado Ricardo Auat, que reveló la existencia de dos tumbas NN en Quimilí, que datan del año 1980.
Comentá la nota