Detectan más ruralistas hacinados en chacras

En una finca de Plottier, siete trabajadores dormían en una habitación con "cuchetas triples" y letrinas.
UATRE y AFIP ya notificaron a más de 60 trabajadores hacinados, algunos en negro, y otros bajo trabajo infantil, en chacras de Neuquén y Río Negro.

Centenario > Algunos dicen que por venir “del Norte”, la miseria es un estado natural, que en Neuquén se gana bien, y que no importa si viven amontonados dos meses en una habitación de tres por tres con una sucia letrina.

El Gobierno lo define como “trabajo esclavo” pero para un sector de empresarios, que un comedero de animales funcione como un baño, es una situación normal, que viene desde hace muchos años, con pocos asombros y reclamos.

Los trabajadores dicen que son engañados. Que una consultora los recluta en cada provincia, ofreciéndoles buenas condiciones de trabajo, en blanco, habitabilidad y salario, pero que al arribar al Alto Valle, la situación dista mucho de la promoción de los intermediarios. No pasa en todas las chacras, pero la erradicación de este tipo de condiciones laborales en la cosecha será difícil de revertir.

El número de obreros rurales en condiciones infrahumanas de trabajo, “escondidos” en las chacras de la región aún es incierto para el Gobierno. No es ninguna novedad, pero las fotografías pueden mostrarnos que en 2011, la esclavitud no se ha detenido: por el contrario, ha evolucionado en formas insospechadas, en una de las provincias que se jacta de ser unas de las más ricas del país.

Durante estos días, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) junto con la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), ha detectado más de 60 casos de trabajadores no sólo en negro, sino en condiciones laborales que no se ajustan a las normas de higiene de la lógica humana.

La semana pasada fue en una chacra de Villa Manzano, en Río Negro, donde además se detectó “trabajo infantil”. Luego le llegó una inspección a unas 44 personas en condiciones irregulares en la chacra 17 de la empresa Moño Azul, cerca del “tercer puente” y días atrás, ocurrió lo mismo con unos 10 cosechadores hacinados en una chacra de Plottier, bajo la empresa Frutas del Sur SRL.

Los tres casos ya están siendo analizados por la Subsecretaría de Trabajo de la provincia, aunque para uno de los delegados de UATRE provincial, Miguel Coliñir, “los controles no funcionan porque todos los años pasa lo mismo, son pocos los que hacen mejoras en las condiciones de trabajo”.

Los 10 “golondrinas” de Plottier son oriundos de Tucumán. La mayoría ha trabajado antes en la misma chacra, según Coloñir. “Cada vez están peor, porque ya se hizo una inspección el año pasado en esta chacra. Lo único que les dieron son tablas para hacerse las camas. Las cuchetas vienen de a dos, pero se hacen para tres”, dijo el sindicalista. UATRE notificó a la subsecretaría de la existencia de condiciones que no se ajustan al decreto 627/97, donde establecen normas de seguridad higiene laborales. “Las malas condiciones es que un empleador meta 6 ó 7 en una pieza de cuatro por cuatro. Esto es inhumano”, expresó Coliñir.

No todas las empresas o pequeños y medianos productores generan malas condiciones a los trabajadores, sobre todo de higiene. “Ahora no les da viviendas dentro de la chacra sino afuera. Algunas grandes empresas como La Deliciosa o Kleppe ofrecen buenas condiciones, pero no son la mayoría”, concluyó.

Reclutadoras

Centenario > Existen al menos dos consultoras, empresas o intermediarios que se dedican a reclutar trabajadores golondrinas en otras provincias, y traerlos para el período de cosecha, según explicaron desde UATRE.

“Estos trabajadores manifiestan que son engañados, que los contratan allá (en Tucumán), que les van a dar trabajo y muy buenas condiciones. Hay una consultora del Alto Valle que se dedica a reclutar a la gente en el Norte”, comentó Coliñir. “Nombres no tengo, pero sé que en Roca tiene una de las sedes y donde mayor cantidad de trabajadores se recluta es en Lamarque”, agregó. Aseguró que este tipo de consultoras “tienen contactos políticos, porque los gobiernos de cada provincia les ponen el colectivo y todo para que se vengan”.

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