Ayer brindaron sus testimonios los abogados Sergio Martínez y Bernardo Montoya, quienes fueron ministros del máximo tribunal de justicia provincial desde mayo de 1976 y hasta que las autoridades provinciales electas democráticamente en 1983 decidieron removerlos de la magistratura en diciembre de ese año.
Relató Giotta que en el mes de agosto del año 1976 se encontraba participando de un torneo de ajedrez en el Hotel Internacional de Turismo de esta ciudad, cuando personas de civil irrumpieron en el lugar a punta de pistola para llevarse por la fuerza al entonces joven Gauna. Recordó el testigo que en el lugar se encontraban presentes varias personas, entre ellas el juez federal Luís José Vivas, participando del torneo y público en general.
“Quedate en el molde”
Giotta relató que interpeló a los integrantes del grupo de tarea por la razón de la detención de Gauna y donde lo llevaban detenido para informarles a los padres del mismo. Fue entonces cuando la persona que dirigía el operativo, que después supo que se trataba del Sargento Seimbach, lo encañonó con una pistola reglamentaria en el pecho recomendándole que se “quedara en el molde” sino quería correr la misma suerte. Al llevárselo a Gauna siguieron al automóvil en que se desplazaban observando que el mismo tomó el rumbo hacía en RIM 29 donde ingresaron.
Inmediatamente puso en conocimiento de la familia Gauna del hecho recordando que el ex gobernador constitucional acudió al abogado Ramón Ulises Córdova, quien había integrado el S.T.J. hasta el golpe de estado del 24 de marzo de ese año. Recordó que el profesional interpuso un recurso de habeas corpus ante el mismo juez que presenció el hecho, presumiendo que el mismo no tuvo acogida ya que Gauna recuperó su libertad 7 años después de su detención.-
Colegio de abogados, Sociedad Rural y
Federación Económica
Posteriormente ingresó a la sala el doctor Sergio Alfredo Martínez relatando las circunstancias que permitieron su reintegro al Superior Tribunal en mayo de 1976 ya que en marzo habían cesado en sus funciones jurisdiccionales. Que en ese interregno de dos meses el máximo tribunal se integró con los jueces inferiores, haciendo hincapié que quien al año siguiente también fue detenido por las autoridades militares del Área 234 Dr. Héctor Tievas, conjuntamente con los jueces Tarantino, Moreno, Maciel y Hang cubrieron ese periodo. Que el colegio de abogados, la sociedad rural y la federación económica solicitaron al gobernador de facto Juan C. Colombo la ratificación de dicho tribunal avalando su posición con una editorial de La Mañana del 9/5/1976. Admitió que sólo el Dr. Ramón U. Córdova no aceptó el convite en una actitud ética, que no fue imitada por sus pares, ya que no aceptaba jurar por las Actas y el Estatuto del PRN que subordinaban a la Constitución Nacional y Provincial. Ante la indignación de las victimas presentes, algunos empleados judiciales jubilados y victimas de entonces, admitió que otra cosa no podían hacer ante la seguidilla de detenciones del personal judicial que se inicia el 4 de agosto con motivo de haberse detectado en un escritorio de una empleada (Elsa Chagra) que había faltado en aquella jornada una serie de publicaciones y literatura vinculadas al P.R.T.
Vale recordar que la publicación de dicha agrupación política se denominaba Estrella Roja y tenía una circulación entre militantes estudiantiles y sindicales de la época. Mencionó que el jefe del Área 234 Cnel. Martín Alturria informó al tribunal las detenciones de los empleados judiciales calificándolos como “delincuentes subversivos” lo que derivó en la baja de los mismos durante su cautiverio mediante Acordadas “secretas” para resguardar la imagen de los afectados ante la sociedad ya que se consideraba un estigma la calificación de subversivos y optaron con esta metodología presérvalos del escarnio social.
Seguidamente Bernardo Montoya quien presidió el cuerpo en ese año 1976 se definió como un militante católico pero que el microclima de la época, el autoritarismo de Colombo y la necesidad de adecuar el presupuesto judicial determinó la suscripción de dichas Acordadas y que ello resulta normal en toda administración comparando la cesantía de los empleados judiciales detenidos con el acuerdo recientemente aprobado con la petrolera Chevrón que contiene cláusulas secretas. Ambos ex magistrados cargaron la responsabilidad de las primeras cesantías al Tribunal subrogante y en especial al Dr. Héctor Tievas quien fue detenido un año después y obligado a renunciar a su cargo de juez.

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