El desvío del Río Blanco hacia Guandacol, es el proyecto más ambicioso que el gobernador Beder Herrera se ha propuesto, y para ello le han elevado algunos estudios técnicos, entre los que se cuentan el del ingeniero Luis María Agost Carreño, quien dijo que “es un aporte desinteresado a un mega plan que mejoraría sustancialmente a La Rioja”.
Según el estudio realizado por el ex intendente ingeniero Luis María Carreño, quien hace pocas semanas acompañó al primer mandatario al propio Río Blanco (ver foto), “este proyecto es perfectamente viable y asombroso porque cambiaría la faz de la provincia de La Rioja”.
Explicó que “la idea es bajar esas aguas hasta Guandacol, que se encuentra a 1200 metros sobre el nivel del mar; este es un mega proyecto y a mi entender la obra cumbre del gobernador”.
Sobre lo mismo, Agost Carreño dijo que “el estudio determina que hay que construir un azud para conformar una cámara de carga para el desvío del líquido que sería entubado en unos tres tubos de acero de un metro de diámetro cada uno, y que llevaría el agua hasta Guandacol”.
“Se prevé al pie de la obra colocar un conjunto de turbinas Pelton, que son extraordinarias técnicamente, las que generarían energía como para poder otorgar, por ejemplo, lo que necesita la ciudad de Chilecito”.
Adelantó que “con esa cantidad de agua, se podrían regar unas cuatro mil hectáreas; colonizar esas tierras de alguna manera, y que son aptas para el olivo, la vid, nogales y varios otros productos”.
Aseguró que “esto sería un polo de desarrollo industrial extraordinario, cuyo costo rondaría en medio millón de dólares que se pagaría con la misma energía en 20 años, pero que quedaría para los riojanos para toda la vida”.
“Está cerca del paso a Chile, puede convertirse en un brazo de la Universidad Nacional de La Rioja en el campo de la investigación, y su producción se lo podría insertar en el mercado internacional”.
Finalmente dijo que “existen otros proyectos alternativos para desviar el agua”.

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