El tornado que golpeó Chivilcoy provocó innumerables destrozos, voladuras de techos y situaciones dramáticas, pero la más escalofriante de todas y tal vez la que quedará en la historia de la ciudad por las terribles consecuencias que pudo haber provocado, fue la que se vivió en la Agrupación Atlética(...)
(...) en el salón mayor donde se realizan los grandes eventos, que se vino abajo por la arrolladora fuerza del viento cuando había más de 100 niños en su interior ensayando para la fiesta de la escuela de danzas de Nazarena Févola y que salvaron sus vidas de milagro gracias a la rápida intervención de los mayores quienes alcanzaron a resguardarlos en una pequeña pieza que soportó el derrumbe generalizado. Todo ocurrió en pocos minutos, tal como fue en el resto de la ciudad, pero la potencia de lo que habría sido un tornado, volteó las paredes y el techo del mítico galpón donde funciona la firma Camelot y que estaba siendo utilizada por dicha escuela de danzas para la práctica del evento a realizar en los próximos días como cierre de actividades del año. Al ver que el lugar se derrumbaba, los responsables de la escuela y otros adultos, entre ellos, quienes estaban armando el sonido y las luces, comenzaron a juntar a los niños y los llevaron a un sitio donde suponían, podían estar a salvos. 'Fue terrorífico' dijo Nazarena Févola a LA RAZON en medio del llanto tras haber salido del lugar y lledaban los padres desesperados sin saber aún lo que les había ocurrido a sus hijos. 'Alcanzamos a meternos en una pieza mientras todo se caía', agregó. En tanto, Carlos Malone dijo que fue milagroso. 'Todavía no se como logramos salir a salvo', reconoció. 'Primero juntamos a todos los chicos y nos metimos debajo de un sector donde parecía que la losa aguantaba, pero nos tuvimos que ir a otra pieza más pequeña porque veíamos que también se derrumbaba. Fue espantoso'. Al lugar arribaron varias dotaciones de bomberos, móviles policiales y de Guardia Urbana, pero ya las personas que estaban en el interior del salón habían salido por sus propios medios. Minutos después, decenas de padres y familiares llegaron al lugar en medio de muestras de desesperación. La angustia se fue prolongando en el tiempo ante la supuesta ausencia de dos niñas, pero los bomberos recorrieron todas las instalaciones y tras chequear con cada familia, se constató que ya habían aparecido sanas y salvas. En tanto los daños en el lugar fueron totales, inclusive, todo el equipo de sonido e iluminación que se estaba instalando en el momento que llegó la tormenta.
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