Ayer por la tarde, el Ministerio de Agroindustria y Tecnología a través de ProMendoza realizó el Primer Seminario Internacional de Ciruelas Deshidratadas, en el Centro de Congresos y Exposiciones de San Rafael.
El experto abordó la estrategia desarrollada para la industria de la ciruela deshidratada; “Asociatividad e integración”, e “Innovación en producción de ciruelas deshidratadas” fueron los tópicos del encuentro, donde se hizo hincapié sobre la situación mundial de las ciruelas y los desafíos que ha enfrentado Chile, la marca sectorial Prunes from Chile y la experiencia asociativa. También se habló del modelo de integración de productores, de gestión, buenas prácticas de cosecha y secado, y diversificación de productos.
Sobre el encuentro, De la Riva expresó: “Presentamos nuestra historia, cómo nos formamos y el rol que jugamos en término del desarrollo de la marca. Chile ha impulsado fuertemente el desarrollo de la ciruela como producto genérico”, a la vez que agregó “es importante la relación que tiene el productor con la industria, para alinearse en una estrategia común”.
Otra cuestión que destacó como fundamental es “saber lo que pasa en el mundo para que los productores sepan qué hacer con su producción”, e hizo un párrafo sobre la asociatividad, la que calificó como “fundamental” para el desarrollo de la producción . “Organizarse permite tomar buenas decisiones y ser más competitivo”.
“Lo importante es lograr consensos y acuerdos. Hay un gran potencial de asociatividad y de tender lazos para unirse” entre ambos países, explicó De la Riva, quien recordó que “la producción del mundo se divide entre Estados Unidos, Francia, Chile y Argentina. Hay un potencial para poner en valor este producto (...) Chile se encuentra liderando el mercado mundial”, exportando a 70 países.
“La ciruela deshidratada permite almacenamiento. Hay que buscar estrategias y llegar a los mejores mercados; hay que buscar cada vez más mercados”.
JUNTARSE
“Lo que hemos hecho es juntarnos para conformar una asociación capaz de integrarse en una estructura más grande con los procesadores y exportadores, para tener una sectorial que es Chile, tema que he desarrollado un par de años con excelentes resultados”, dijo.
CLIMA
Otro aspecto que destacó como principal es “no tener problemas climáticos. Nosotros disponemos de un clima que nos favorece más en términos de producción, más estable, no así el año pasado, pero en general tenemos una producción estable y por último tenemos algunas condiciones que nos han permitido posicionar la marca”.
“Chile no tiene problemas de granizo y tampoco lluvias en la época de cosecha; lo que nos puede afectar son las heladas en floración o heladas cuando el fruto está cuajando, factores que merman un poco la cosecha, pero no en los niveles que se puede ver en la Argentina”.
LINEAMIENTOS
El gerente general de ProMendoza, Daniel González, dijo: “Estamos trabajando con el sector de la industria desecada, y estamos definiendo los lineamientos estratégicos de lo que vamos a ver en los próximos años de trabajo (...) Chile era un país chico en el mercado de la ciruela y hoy es el principal exportador mundial”.
Con respecto a cuál va a ser la estrategia argentina, indicó que “básicamente lo que trabajó Chile y lo que venimos identificando nosotros en la mesa es la organización del sector productivo e industrial, y con ello no descubrimos nada. Es necesario fijar esa meta que es abordar los mercados internacionales y a partir de ello hay que trabajar mucho en la producción con un paquete tecnológico que nos permita aumentar la producción, el volumen, ajustar las variedades, incorporar tecnología en los secaderos y hacer promoción en los principales mercados mundiales”.
Al consultado sobre si Argentina perdió mercados en el mundo, dijo el funcionario de ProMendoza: “Argentina en los últimos años ha tenido crecimiento puro, superando en 2013 los 100 millones de dólares en exportación; la ciruela se transformó en el segundo sector exportador de Mendoza, ganándole al ajo y a la fruta en fresco que estaban por encima. Este año va a haber cifras distintas por los accidentes climáticos de 2013, pero creemos que hay mucho potencial y que realmente la ciruela seca en particular debería seguir creciendo. Estamos en condiciones de crecer, y esto impacta en Mendoza y San Rafael, pero hay que trabajar mucho. Eso no va a ser un proceso automático ni mucho menos”.
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