Desde la Secretaría de Derechos Humanos y la Policía se acompañó a los testigos del juicio.
“Nos parece muy importante que los juicios por delitos de lesa humanidad no queden sólo en lo que fue ya el juicio social de la sociedad y distintos organismos en sus integridad, sino que también tenga la palabra la Justicia Federal, de terminar con el grado de responsabilidad que tuvieron las personas que están en la acusación del juicio”.
Acompañamiento
Hugo Figueroa resaltó que en dicho juicio, como organismo del estado, se contó con una participación muy cercana a través del dispositivo del plan de acompañamiento de testigos y querellantes, donde trabajaron psicólogos, abogados y voluntariados.
“La actividad fue desarrollada previamente, durante y después del juicio, teniendo en cuenta que las víctimas de terrorismo de estado vuelven a vivir una situación muy intensa y especial, al recordar en una instancia como testigo, lo que les ocurrió aquellos años, y las secuelas que dejaron algunos episodios”.
Destacó que otro de los dispositivos utilizados fue el sistema de seguridad y protección de los testigos a través del personal especial de la Policía de la Provincia, que acompañó durante el proceso del juicio, a los distintos testigos que después de declarar, retornaron hasta sus hogares, a sabiendas del resonado caso nacional del desaparecido Julio López, como una forma de evitar un desenlace similar con algunos de los testigos santiagueños.
Por la verdad
Al igual que los organismos de derechos humanos, la cartera provincial a cargo de Hugo Figueroa aguarda que en la fecha clave de la sentencia, los acusados rompan el “pacto de silencio” y confiesen dónde se encuentran los cuerpos de los santiagueños desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.

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