Destacada participación de Tucumán en el mercado argentino de frutillas

Balance del ingeniero agrónomo Daniel S. Kirschbaum ,del INTA Famaillá (Tucumán), sobre la campaña 2013 en la provincia. La mayor cantidad de la producción hoy se destina al mercado doméstico.
En el comercio argentino de berries, la frutilla producida en la provincia de Tucumán es un importante componente, más teniendo en cuenta que el cultivo ocupa cerca de 350 hectáreas en el territorio provincial, destacándose por su aporte económico y social a la realidad local, ya que genera una gran captación de mano de obra durante los 6 meses de cosecha, además de ingresos por la industrialización y exportación debido al valor agregado que posee la fruta. Así lo reconocen técnicos del sector ligado al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). ¿Cómo le fue al sector frutillero en materia de producción este año? En Tucumán se cultivaron alrededor de 350 hectáreas de frutilla en 2013, no registrándose cambios significativos con respecto a la superficie plantada en 2012. Esto ubica al Jardín de la República en el tercer puesto a nivel nacional. Recordemos que nuestra provincia hace no mucho tiempo lideró la producción nacional de frutillas con el doble de hectáreas que posee actualmente. La superan Buenos Aires, que en el mismo período incrementó el área cultivada con frutilla, y Santa Fe, que la mantuvo. ¿De qué manera afectó la sequía o las heladas en el período de desarrollo de la fruta? La campaña frutillera 2013 en Tucumán estuvo fuertemente marcada por las particularidades meteorológicas que se sucedieron entre abril y noviembre, que son los meses entre los cuales el cultivo se lleva a cabo plenamente. El prolongado veranito permitió adelantar las cosechas con consecuentes rendimientos superiores a los normales hasta el mes de junio. En julio y agosto las frecuentes, intensas y prolongadas heladas provocaron daños directos en flores y frutos que resultaron en mermas de rendimiento de hasta un 30% en las zonas más alejadas de las áreas cobijadas del pedemonte, a pesar de haberse cubierto con microtúneles de polietileno prácticamente todos los frutillares más expuestos al frío. Agosto y septiembre se caracterizaron además por presentar temperaturas mínimas por debajo del promedio normal de esos meses, que ralentizaron la tasa de crecimiento y maduración de la fruta, determinando que las cosechas continúen escasas. ¿Qué novedades técnicas se vieron en esta campaña? Como novedades técnicas de esta campaña se pueden mencionar, por un lado, la presencia de variedades relativamente nuevas con buenas posibilidades de ser incorporadas en mayores proporciones dentro del espectro varietal que dispone hoy el productor tucumano. Se destacaron la precocidad y productividad de Albion, Benicia y San Andreas, de la Universidad de California (UC); Festival y Fortuna, de la Universidad de Florida; Sabrina, de PLANASA España, y como debutantes Splendor y Virtue de Plant Sciences California. Sin embargo, siguen predominando Camarosa (36%) y Camino Real (29%), también de la Universidad de California. Este programa de mejora genética es el que más participa en el mercado tucumano, con un 87% del espectro varietal si incluimos todas los cultivares de este origen que se utilizan en la provincia. El rendimiento promedio estimado para Tucumán en esta campaña se ubicaría por debajo de las 30 toneladas por hectárea. ¿Cuál fue el destino mayoritario de la producción tucumana? En el mercado interno, tomando el Mercado Central de Buenos Aires como referencia, hasta el mes de octubre la frutilla tucumana fue la más abundante con 2 millones de kilogramos (43% del total ingresado a ese mercado) con pico en septiembre, seguida por Santa Fe (30%) y Buenos Aires (16%). Esto es una consecuencia de la caída de las exportaciones, es decir, en vez de exportar se envía cada vez más fruta al mercado doméstico. A lo que hace a las exportaciones, ¿de qué manera afecta al sector el menor envío de fruta al exterior? Respecto al comercio exterior, durante 2013 continuó la caída de las exportaciones argentinas de frutilla, tendencia que se viene observando los últimos años. Dado que Tucumán aporta alrededor del 70% de la frutilla que el país exporta, esta retracción tiene un pronunciado impacto negativo en el sector frutillero tucumano, causando la contracción del área plantada con este berry. Observando los números de las exportaciones certificadas por el SENASA, en 2013, hasta octubre, Argentina exportó el 48% de la cantidad de frutilla que despachó al exterior en igual período de 2012, y menos del 10% de lo exportado en 2006. Se espera que las exportaciones de los 2 últimos meses del año mejoren las cifras observadas hasta el presente. “La actividad frutillera tucumana es competitiva” Liliana Ríos, contadora, perteneciente al INTA Famaillá, también se refirió a este cultivo al cual calificó de competitivo y para ello analizó la campaña 2012. La metodología utilizada para el análisis estuvo basada en el enfoque de cadena, con técnicas que van desde la recopilación y clasificación de la información hasta métodos estadísticos y econométricos para cada uno de los eslabones. Se buscó que los resultados finales reflejen la realidad del sector productivo y la dinámica que tuvo el mercado de la manera más representativa posible. Así, los datos obtenidos demostraron que durante el año 2012 hubo una producción aproximada de 5.000 toneladas en Tucumán, de las cuales entre un 60 y 70% estuvo destinado al mercado externo como frutilla congelada y el resto al mercado interno como fruta fresca. Con estas ventas, se logró un Margen Bruto de 83.615 pesos, estimado de acuerdo a la cantidad de pesos por hectárea

Comentá la nota