El ex intendente de Córdoba dijo que el jefe comunal encontró una ciudad “desquiciada”, pero que ya “no tiene más tiempo para que la sociedad comprenda que debe seguir esperando”. Ahora, es el flamante titular del Instituto de Planificación Municipal (Iplam) donde trabaja ad honórem.
-El intendente Ramón Mestre se encontró con la administración de una ciudad muy desquiciada. Con las cuentas municipales seriamente afectadas para hacer una verdadera transformación; con un sobredimensionamiento del número de su personal, con la enorme desventaja de que ese personal era no calificado. Entonces una planta sobredimensionada y sin ser calificada da una ecuación por debajo del cero. Pero en este primer año Mestre ha tratado de llevar adelante las cuentas municipales, de alguna manera mejorar la capacidad y calidad del personal aunque sabemos que de todos modos es muchísimo lo que falta por hacer. Después de un año, Mestre no tiene más tiempo para que la sociedad comprenda que debe seguir esperando. Entonces, después de un año tiene que empezar a dar respuestas concretas al reclamo de los vecinos. Y éste es uno de los dilemas más graves que tendrá este año porque sigue pesando mucho el erario municipal. No tiene ayuda externa del Gobierno nacional y entonces la realización de grandes transformaciones y obras en una Municipalidad sumamente desquiciada, se hace muy difícil. Sin embargo algunos signos se ven. Se han recuperado muchos espacios públicos de la ciudad, hay una política de egreso al municipio que está basada en los concursos y que ha sido muy positiva. En el Instituto de Planificación Municipal que presido empiezan a haber algunas líneas de planificación a futuro que, por supuesto, llevarán su tiempo, tal vez no alcance la gestión de Mestre. Se ha dado una nueva ordenanza para el tema del transporte, punto central para la ciudad. Y en materia de obra pública se está implementando un plan de acción que se va a concretar mejor en este segundo año. Se está reconsiderando y mejorando el servicio de recolección de basura y se está haciendo una diferenciación del tipo de basura para empezar a hacer lo que mismo que en todos los países del mundo.
-También hubo una fuerte suba impositiva...
-Diría que vamos camino a una mejor calidad de la prestación de los servicios por parte de la Municipalidad de Córdoba para con los vecinos. Evidentemente también el gobierno de Mestre, siguiendo la inflación general en el país, ha aumentado las tasas e impuestos y esto ha producido un verdadero impacto en la sociedad. Por eso una de las cosas que el intendente también deberá evaluar a futuro es cómo equilibrar esto, para que la gente sepa que es un buen Gobierno municipal. Creo que tiene un desafío grande y lo está empezando a cumplir. Los cordobeses nos tenemos que acostumbrar que para ordenar la ciudad, que es mucho, nos va a llevar prácticamente más de media gestión de gobierno.
-Al intendente se lo ve muy cerca del gobernador, ¿cómo analiza la relación?
-Es buena la relación con la Provincia y también lo es con la Nación. Lo que pasa es que la gente de Córdoba estuvo acostumbrada muchos años a encontrar una pelea siempre entre intendente y gobernador, y eso le hace mal a los cordobeses y ni hablar a las administraciones. Yo creo que esto es lo que hay que entender, es una relación política adulta de dos expresiones políticas diferentes. Y que cuando llegue el momento de marcar las diferencias en una contienda electoral, seguramente se plantearán.
-Pero esa buena relación no se tradujo en el envío de mayores fondos...
-No. La Nación no envió demasiados fondos para obras en la ciudad de Córdoba y la Provincia tampoco para obras de gran envergadura. Han habido algunas cosas concretas que se realizaron con aportes del Gobierno de Córdoba y que hacen a un buen entendimiento entre ambas partes. Y eso es una cosa a la que nos tenemos que acostumbrar los argentinos. Más allá de que Mestre seguramente no piensa de la misma forma que De la Sota, él es el gobernador elegido por los cordobeses y me parece que lo mejor es tener una buena relación. Así como Cristina es la Presidenta de todos los argentinos y me parece que también es bueno construir una sana relación. Si bien alguna obra se hizo en conjunto con fondos del Estado nacional, la ciudad de Córdoba necesita mucho más y sabemos que en otros lados sí han habido mucho más aportes que acá.
-¿Quién es el mejor candidato para encabezar la lista de diputados?
-Hay varios candidatos importantes. Yo creo que puede ser, de los que suenan, el doctor (Oscar) Aguad; también algún intendente para renovar un poco la imagen del partido y como puerta del radicalismo al interior sería bueno. Puede ser también alguna mujer intendenta, sería muy importante, sobre todo una joven para renovar la UCR. Hay nombres de peso que pueden llevar al radicalismo a una buena posición en este difícil momento. Porque acá no se vota la gobernación, tenemos que pensar quién nos va a representar ante un Gobierno nacional que es muy concentrador de poderes. Aguad está a la cabeza de los que tienen mayor adhesión porque ha sido candidato a gobernador de Córdoba, porque es una persona sumamente capaz, ha hecho muy buena función como diputado nacional e incluso como presidente de bloque de la UCR.
Antonio María Hernández también está anotado y tiene derecho a ser, en todo caso si no hay acuerdo tendrán que dirimir en una lucha interna. A mí no me parece mal una selección interna y abierta de candidatos.
-¿Está de acuerdo con una posible alianza?
-Es un tema que lo tienen que resolver con mucha responsabilidad las autoridades partidarias. Cuando se dan alianzas tiene que ser de manera programática, no se puede hacer una alianza para un nombre solamente. Debe estar basada en 10 o 15 puntos que van a cumplir los miembros en su gestión legislativa. Lo primero que hay que hacer es un programa, si ese programa coincide con el otro partido entonces ahí se puede pensar en algo más.
-¿Podría ser el FAP la fuerza política para aliarse?
-El FAP habría manifestado esa posibilidad. Yo, todas las veces que fui candidato, fui en alianza con fuerzas vecinales. Pero por esto no niego la posibilidad de una alianza con alguna otra fuerza.
-¿Son las legislativas el trampolín de la UCR para 2015?
-Sería muy importante que la UCR haga una buena elección porque esto posiciona el partido para entrar a pensar en ganarle al peronismo que viene gobernando por tres periodos consecutivos la provincia de Córdoba. Es nuestra esperanza volver a recuperar Córdoba, como ya recuperamos la ciudad.


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