Luego del "manoseo" registrado en la Ciudad para definir el número de víctimas fatales que ocasionó la inundación del pasado 2 de abril de 2013, el gobierno bonaerense anunció la creación de un nuevo registro de fallecidos en catástrofes para evitar irregularidades y manipulaciones en el asiento de víctimas fatales.
La medida adoptada por el ministerio de Seguridad provincial fue tomada a casi dos años de la trágica inundación de La Plata donde, al menos, murieron 89 personas, según investigaciones judiciales, y hubo denuncias de manipuleo de cifras y cadáveres y falsificación de actas de defunción.
Por dos resoluciones del ministerio se oficializó un “Protocolo de Intervención Pericial para Catástrofes” y un formulario de identificación de cadáveres, que estarán a cargo de la Policía Científica.
Por este nuevo ordenamiento, el personal de la Superintendencia de Policía Científica actuará en situaciones de catástrofe junto con las áreas de Salud Pública, Bomberos, Defensa Civil, Policías de Seguridad, Policía de Seguridad Siniestral y otras instituciones con injerencia en la asistencia y traslado de víctimas.
El protocolo sostiene que ante la toma de conocimiento de una catástrofe las autoridades deben comunicar el hecho a la Dirección de Operaciones Científicas, que deberá evaluar la magnitud del desastre y, una vez que se haya evacuado a la población de la zona, comenzar la tarea de rescate de cadáveres.
Ante el hallazgo de un cuerpo sin vida se deberá denominarlo en forma alfanumérica, sacarle fotos para determinar cómo fue hallado y tendrá que ser trasladado con la vestimenta y las pertenencias con las que contaba al momento del deceso.
Además, se describirán las señas particulares del cadáver para facilitar el proceso de reconocimiento, en caso de no hallarse la documentación personal y, además, filmar todo el procedimiento para poder descartar, en caso de ser necesarios, irregularidades.
En tanto, se advierte que la recepción de cadáveres en la morgue judicial “deberá hacerse en forma ordenada, asignando a cada uno un número de ingreso propio en libro habilitado para ese fin”, algo que, según se comprobó, falló durante la tragedia de La Plata.
Para esta tarea el ministerio creó además un nuevo formulario de identificación de cadáveres, con nuevas especificaciones para resguardar la información que se obtenga.
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