El secretario de Planeamiento, Carlos Reyes, aseguró que la planta está actualmente en un período de ajuste y que esperan “recibirla” a fines de julio.
Una de las aristas importantes del proyecto es la separación de los residuos en origen, que demandará una campaña de educación y sensibilización de la población. Parte de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que financió la construcción de la planta en Villa La Angostura y Villa Traful, fue destinado a la contratación de una consultora de Buenos Aires –Trecc SA.- para la “elaboración e implementación del Plan de Fortalecimiento Institucional, Difusión Pública y Sensibilización Ambiental Comunitaria” para ambas localidades.
Según difundió la UEPI del Ministerio de Turismo de Nación, el contrato es de $1.511.532 y tiene un plazo de ejecución de 10 meses. Hasta el momento la consultora mantuvo algunas reuniones con el Municipio y algunos actores, y realizó una capacitación del personal. Si bien el trabajo debería haber comenzado hace meses, inició en marzo pasado y todavía no arrancó la campaña de difusión pública para concientizar sobre la separación de residuos en los domicilios.
El director de Medio Ambiente del Municipio, Daniel Meier, señaló que la idea es que después del invierno comience a clasificarse los residuos. Si bien todavía se está trabajando en la logística de la recolección y tratamiento de la basura, en principio la recolección se haría en días diferenciados –determinados días los residuos orgánicos y otros los inorgánicos-y en todos los barrios.
“La separación en origen va a empezar en todo el pueblo, otras ciudades empiezan por un solo barrio, en general los más pudientes, pero aquí por más que haya algunas diferencias, son barrios bastantes parecidos”, explicó Meier.
Asimismo, en los barrios se instalarían “Ecopuntos” donde los vecinos podrán depositar residuos inorgánicos específicos, como aluminio y plástico.
“La gente va a tener dos tachos afuera, la idea es que puedan colocar una pegatina en las bolsas para indicar que es basura orgánica o inorgánica, así el recolector podrá identificarla”, aseguró el funcionario.
El objetivo de la separación en origen es facilitar las tareas en la planta para “tirar en la celda la menor cantidad de basura posible y que nos dure la mayor cantidad de años, hacer una celda es costoso y encontrar un lugar es lo más complicado”, dijo Meier. Si en 5 años se llegara a completar las celdas, aseguró, es que “hicimos las cosas mal”. Esperan que la capacidad de la planta actual alcance para 10 o 15 años.
“Estas cuestiones de cambios culturales y de hábitos es todo un proceso. Hay gente que enseguida se suma y un montón de gente no se suma. Todas estas campañas es para que la mayor cantidad de gente se sume”, dijo Meier.
Asimismo, indicó que el 50% de los residuos que se tratan son orgánicos, por lo cual otro punto de acción es alentar al compostaje en las viviendas particulares.
Comentá la nota