El día después: el Gobierno perdió un aliado y ganó un enemigo poderoso
Ahora todo puede cambiar. Ayer el paro se sintió fuerte; en el cuarto piso de Casa de Gobierno acusaron recibo y apuntaron directamente contra Sipemom.
Ahora todos analizan el "día después del paro". Por un lado para determinar si el Gobierno perdió a uno de sus aliados y también para saber cómo se resuelve la interna gremial en la CGT: Calcagni promete escarmiento a los gremios que le quitaron apoyo a la medida de fuerza, a pesar de que en una reunión interna habían asegurado adhesión. Por eso la central gremial quedó al borde de la fractura.
Pérez y Calcagni se han mostrado juntos cada vez que pudieron. En actos sindicales, en el despacho del Gobernador y también en actividades del PJ. Paco consiguió respaldo para su proyecto de reforma de la Constitución y Calcagni y los suyos sumaron el compromiso para construir las viviendas para trabajadores sindicalizados.
Ahora la relación está resquebrajada. "Yo no tengo problemas, si el Gobierno quiere romper relaciones conmigo, va a ser un problema del Gobierno", dijo, marcando distancia, Calcagni. Y fue más allá. "Paco nunca me tuvo en la agenda, si me quiere incluir, iré gustoso a donde me diga y allí estaré para tomar un café y hablar. La lectura política la tiene que hacer el Gobierno local. Yo no voy a dejar de representar a los trabajadores para llevarme bien con un Gobierno", aseguró el sindicalista que le rinde fidelidad a Moyano y ya amenaza con medidas similares a las de ayer.
Un día antes del paro una larga lista de gremios nucleados en la CGT salieron a marcar distancia y quitaron su respaldo a la medida. Calcagni asegura que sólo algunas horas antes habían tenido otra posición en la reunión de comisión directiva. "Lo vamos a resolver internamente. Se había decidido una cosa y un par de días después salen a hacer otra cosa, teniendo una actitud distinta", aseguró Calcagni, anticipándose a la ruptura.
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