El conflicto con Los Molles ya lleva dos años. Los vecinos lo decidieron anoche en una asamblea. Pero anunciaron que van a proponer una nueva demarcación.
Los vecinos de Cortaderas decidieron ayer en asamblea aceptar el ofrecimiento del gobernador Alberto Rodríguez Saá para mediar en la discrepancia de límites naturales y geográficos con Los Molles. La respuesta será respaldada con las firmas de los casi quinientos pobladores que viven en la franja en discordia, y estará acompañada por los planos de una nueva propuesta de división, una nota de rechazo al proyecto de canje de tierras entregado por funcionarios del Departamento Junín y un pedido de audiencia para que sean los mismos habitantes los encargados de explicar su postura ante el conflicto.A la reunión asistió medio centenar de vecinos cuyas viviendas están distribuidas en esas diez mil hectáreas que históricamente pertenecen a Cortaderas y al Departamento Chacabuco, pero que el Municipio de Los Molles y legisladores e intendentes de todo Junín reclaman como propias basados en la Ley N° 5490 de 1983. Quienes faltaron por trabajo o viajes enviaron su adhesión a lo que el grupo resuelva.Debido a que la puja lleva dos años y que la ronda de negociaciones abierta hace un mes todavía no muestra atisbos de solución, Rodríguez Saá le ofreció su mediación directa al in-tendente de Cortaderas Ricardo D’Andrea. Siempre y cuando los vecinos así lo autoricen. La aprobación llegó luego de más de dos horas de un debate que osciló entre el “riesgo” de acatar un definición adversa y las ventajas de que sea el Gobernador de la Provincia quien interceda. Primó lo segundo. Algo que quedó en claro desde el inicio de la asamblea a las 17, fue que el límite natural debía cambiar: “Empecemos a despedirnos del arroyo Los Molles”, sentenció uno de los vecinos que trabaja en la elaboración de una nueva propuesta de división. Según anticipó, los complejos turísticos y toda la masa impositiva que generan quedarían repartidos en partes iguales para ambas localidades, manteniendo dentro del ejido a los pobladores que están empadronados en Cortaderas, tanto de zonas rurales como céntricas: la demarcación legal de Los Molles llega a trescientos metros de la plaza principal.Los vecinos acordaron incluir en la nota al Gobernador un resumen de los antecedentes que respaldan su pedido, como la primera escritura local que data de 1725, los edificios históricos que quedarían excluidos, o el “sentimiento de hermandad que nos une desde que tenemos memoria”. También criticaron la falta de instancias abiertas y par-ticipativas para que los funcionarios provinciales escucharan personalmente sus reclamos, y se mostraron confiados de que la decisión final emanada por Rodríguez Saá “tendrá en cuenta a la gente y dejará conformes a las dos partes”. Todavía resta que la Intendencia de Los Molles acepte la mediación y se abra el nuevo canal de diálogo para intentar cerrar el conflicto.

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