Despues de 22 años, los Hogares de Tránsito desaparecerían

Despues de 22 años, los Hogares de Tránsito desaparecerían

En estos 22, años hubo 316 chicos que pasaron por Ho­gares de Tránsito. De ellos, 85 volvieron a sus familias biológicas, 55 fueron adoptados por familias en lista de espera, 10 fallecieron o alcanzaron mayoría de edad y se emanciparon, 4 fueron internados y 115 fueron adoptados por las mismas familias que los tenían en guarda.

Los Hogares de Tránsito tienen 22 años de vigencia en la provincia. Este año tienden a desaparecer ante la negativa de los nuevos jueces de Menores de seguir dando niños en guarda a familias.

Desde sus comienzos los “Ho­gares de Belén” están compuestos por familias que, luego de manifestar su voluntad de recibirlos, contienen en su hogar a niños en situación de riesgo. “Una vez surgido el caso, el juez decide si los menores son derivados a institutos del Estado o a Hogares de Trán­sito. Pero, hoy nos están negando esa posibilidad y los chicos sólo permanecen institucionalizados”, comenta Rosa Mengual, miembro del matrimonio iniciador del proyecto.

En estos 22, años hubo 316 chicos que pasaron por Ho­gares de Tránsito. De ellos, 85 volvieron a sus familias biológicas, 55 fueron adoptados por familias en lista de espera, 10 fallecieron o alcanzaron mayoría de edad y se emanciparon, 4 fueron internados y 115 fueron adoptados por las mismas familias que los tenían en guarda.

Esta última es una de las situaciones que genera tensión con la Justicia de Menores, que aduce que se trata de adopciones dirigidas que no están permitidas. Argumento que es re­chazado por miembros de Ho­gares de Belén, que explican que las adopciones surgidas se dieron superados los dos años de guarda judicial. “El tiempo genera el vínculo y el vínculo genera un derecho en el niño, no en los guardadores, razón que motivó a la justicia a decidir otorgar la adopción a las familias que los tenían inicialmente en forma transitoria”, explicó Rosa Mengual.

Actualmente, en la provincia, 47 menores permanecen en Ho­gares de Belén, mientras que en instituciones esperando volver a su familia biológica o ser dados en adopción, hay entre 50 y 60 niños.

“Lo único que hacemos mal es brindar amor y contención de hogar a niños que permanecen en instituciones que no les aportan esto, mientras están a la vera de la Justicia que decide si serán adopatdos o volverán a su famlia. Es por demás triste que quieran matar una iniciativa con 22 años de buenas acciones. Jamás nos movilizó ninguna intención que no sea esta, mejorar la calidad de vida de niños”, expresó Mengual, mamá de 5 hijos adopatdos y uno biológico.

La voz judicial

Según manifestó la jueza María Julia Camus, no se otorgarán más menores a familias transitorias porque ley prohibe la entrega de menores fuera del registro y el control del Estado. “No hay un control adecuado, hay informes mal entregados y niños que se devuelven”, destacó Camus.

Respecto a las devoluciones aludidas por Camus, Rosa Mengual explicó que fueron 2 en esta gestión judicial y 2 en gestiones judiciales anteriores. “Se trató de casos especiales que debieron atravesar las familias. Si esto sucede nosotros buscamos una reubicación que siempre se logra, pero los jueces nos pidieron que no los reubiquemos y nos pidieron devolverlos a la Justicia para que permanezcan en una institución hasta ser dados en adopción o volver a su familia biológica”, dijo Mengual. Además agregó que desde que los Juzgados de Menores tienen nuevos titulares piden reunirse para dialogar y determinar la continuidad del proyecto, pero son rechazados.

Lo cierto es que entre tanta palabra y números, las opiniones abundan con muchas susceptibilidades heridas, y en el medio, los niños, cuyo destino queda en la decisión de la Jus­ticia para la cual “Hogares de Belén” debe desaparecer.

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