La caída de una parte del techo de la Escuela Nº 5 se produjo a raíz de ladrillos en mal estado, de acuerdo al informe de los técnicos de la Dirección de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, que realizaron una inspección el viernes pasado.
Ayer, el responsable de Infraestructura del Consejo Escolar, Ezequiel Caselles, dio a conocer los detalles del informe y las próximas tareas a realizar en el establecimiento.
Acompañado de los consejeros, Néstor Palomeque y Guillermo Ventieri, Caselles puntualizó que el desprendimiento se produjo por una falla del material que se llevará a analizar.
"Mientras tanto el aula está clausurada y cercada para que ese sector no se utilice. El ingeniero envió una propuesta de trabajos a realizar, que tiene que ver con quitar los ladrillos cerámicos que presenten fisuración o rotura y en forma opcional reponerlos, ya que actúan en la etapa constructiva como encofrado y separador de las viguetas", explicó.
"Luego -sugiere el arquitecto Rubio- colocar una red de protección, que permita destejerse ante un corte accidental, para prevenir futuros desprendimientos y reponer el cielorraso desmontable".
Caselles añadió que, en lugar de una red de nylon, lo más conveniente sería colocar una malla de hierro (industrial). "Además, tener una supervisión periódica, cada quince días, ya que el cielorraso es desmontable".
En este sentido, puntualizó que el perito resaltó que la estructura del aula está en buen estado y no hay peligro de derrumbe, pero sí una falla en el ladrillo.
Otras estructuras
Preguntado si en la Escuela Nº 5 hay otras estructuras construidas con ese mismo material, consignó: "Este sector es simétrico, hay dos aulas construidas de la misma forma. En la otra se desmontó el cielorraso y se observó que también hay algunos ladrillos fisurados, así que también se arreglará".
El profesional aclaró que en el edificio ocurren vibraciones, externas e internas. "Según el informe, parecería que también eso pudo haber sido la causa del derrumbe, pero esperaría el resultado del análisis del material. Creo que ese es el paso a dar".
"Uno de los planteos de la Cooperadora es que, si hay ladrillos en mal estado, porqué no se sacan todos. Esto se consultó con el ingeniero y su opinión es que era conveniente sacar todos los ladrillos sino tenían fisuración, ya que están para separar las viguetas y que no tengan movimiento independiente", añadió.
Respecto a otras denuncias de deficiencias en las estructuras de la parte nueva de la Escuela Nº 5, sobre todo en lo que se refiere a problemas en los techos, Caselles expresó: "Los daños fueron viéndose en el momento que se hacía la construcción y se arreglaron esas situaciones particulares. Posteriormente, cuando se habilita la obra, hay un plazo de seis meses donde hay una garantía que la empresa debe cubrir para concluir determinadas fallas".
"Más que nada se le reclamó sobre la loza que está en el exterior. Luego de esos seis meses, se dio la habilitación definitiva y aparecieron otras deficiencias, como el caso de este techo y en las paredes".
"De todas maneras, desde la responsabilidad empresarial, se trabajará en lo legal para determinar responsabilidad de la empresa", concluyó.
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