Las mujeres ocuparon el salón de la comuna para reclamar un bono de fin de año de 500 pesos.
La respuesta del Ejecutivo local fue que se entregaría “una caja navideña a aquellas que no la hayan recibido aún, a lo que se sumaría, previa encuesta socioeconómica, un bolsón de comida que contiene un paquete de arroz, una caja de leche en polvo, un kilo de azúcar, un litro de aceite, sal, caldos, yerba, fideos, sémola, avena, una lata de salsa de tomate y además un pollo por familia aportado por el Rotary Club”.
El ofrecimiento fue realizado por el secretario de Gobierno de la comuna, Guillermo Carnaghi, pero rechazado de plano por las mujeres, quienes reclaman el dinero o más mercadería por considerar la oferta insuficiente.
Mientras esto ocurría en el salón municipal, afuera el fantasma de los saqueos ocurridos en algunas ciudades del país, por caso Bariloche, sobrevolaba la ciudad, razón por la cual no fue difícil ver mayor presencia policial en las calles y en proximidades de los supermercados de la localidad.
Las mujeres en cuestión se alojaron en el salón municipal el miércoles por la tarde y allí pasaron la noche.
Tras la propuesta oficial, las mujeres indicaron que “esto lo sacan todo de los comedores comunitarios, y la avena tiene bichitos adentro”, motivo por el cual el encuentro fue más que breve.
Pero cerca de las 20 horas de ayer, el municipio mejoró la oferta consistente en bolsones de alimentos y una caja navideña, y estaba al caer un acuerdo para desactivar el conflicto.
Respaldo y rechazo
Además, el grupo indicó que continuará con la protesta y que de ser necesario cuenta con apoyo sindical para seguir con la medida.
Como era de esperar la noticia corrió como reguero de pólvora y la sociedad se dividió, entre quienes apoyaban a las mujeres que reclamaban la asistencia en cuestión.
Habida cuenta de la necesidad real que estas presentan junto a sus hijos, hubo quienes no dudaron en criticarlas con fuerza, en especial por la quema de neumáticos y el continuo pedido al municipio bajo presión de nuevas manifestaciones, cosa que catalogaron de “chantaje organizado en una época en especial donde la sensibilidad social es mayor”.
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