Virginia Suárez, jefa del servicio de control de infecciones del hospital San Juan Bautista, que se encuentra asistiendo a los damnificados por el alud en El Rodeo, expresó que la situación está controlada.
Suárez, quien además es experta en seguridad hospitalaria, explicó que al secarse el barro, genera en las calles -con el tráfico de los coches-, un polvillo muy liviano que afecta al sistema respiratorio, y que por ello “el uso del barbijo es solamente como medida de protección”.
En este sentido, recomendó que “si va a comer no lo haga donde hay polvo en suspensión”. Además aclaró que “en El Rodeo el agua ya fue verificada y está apta para el consumo.”
Precisamente sobre el agua, se informó que hay centros de distribución de este vital elemento en el acceso de la villa, en el local “Los Sauces“, donde además se provee de elementos de limpieza.
Para identificar a los agentes sanitarios, advirtieron que son los que pueden observarse con una chaquetilla verde oliva y están vacunando a los efectivos que colaboran, como las fuerzas de seguridad, rescatistas, etc.
Por último Suárez reiteró: “No hay epidemia, sólo hay prevención para evitar complicaciones posteriores y recordar el uso de agua y jabón común para el lavado de manos, beber agua segura y comer en lugares donde no haya polvillo en suspensión”.
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