Una mujer fue notificada de una denuncia por lesiones y amenazas. Asegura que es inocente. Los problemas de convivencia son insostenibles.
Las irregularidades denunciadas en el Patio de la Empanada siguen en aumento. Los puesteros se acusan mutuamente y en medio del escándalo la Municipalidad aún sigue ausente. Ayer, Karen Morón, una puestera del centro de comidas regionales, aseguró a El Tribuno que fue falsamente acusada por dos empleadas de lesiones y amenazas.
"El lunes me notificaron de una denuncia en mi contra. Me acusan de golpear a dos mujeres durante el fin de semana. Soy inocente, eso es una mentira", dijo la mujer. En una carpeta llevaba varias denuncias en contra de otra puestera por serios problemas de convivencia.
"Tengo un puesto de comidas desde hace ocho años y nunca tuve problemas con nadie", sostuvo. Al ser consultada sobre la documentación que la habilita a explotar el local la joven no tuvo respuesta. "Conozco hace muchos años a la dueña original, ella ya no podía trabajarlo y me lo dejó. Me hago cargo de todos los impuestos", sostuvo.
Presa de una crisis nerviosa, contó, sin parar, un sinfín de situaciones que se vivieron dentro del Patio de la Empanada, que involucra a otros puesteros. La convivencia es prácticamente insostenible. Lo cierto es que el proyecto municipal carece de todo control y la institución está totalmente ausente, dejando la zona liberada.
Los problemas de convivencia se reducen al pago de impuestos, mantenimiento de los baños, robos de mesas, sillas y manteles y una lucha cuerpo a cuerpo por los clientes. "Me tienen envidia porque tengo una clientela fija", dijo Karen a este diario.
Graves irregularidades
La situación que atraviesa el popular centro de comidas regionales salió a la luz por medio de la denuncia realizada por un grupo de puesteros. Con documentación, aseguraron que uno de los locales fue vendido a un hombre por 40.000 pesos. "Está prohibida la venta, alquiler y transferencia de los puestos", sostuvieron.
Ante las irregularidades piden la inmediata intervención de la Municipalidad para que esos locales sean licitados como corresponde. "Se trata de un proyecto para familias de bajos recursos", sentenciaron.
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