El juez federal ordenó que se indague a dos médicos y a tres agentes del Servicio Penitenciario.
Troncoso denunció en marzo en la Justicia Federal a un grupo de agentes del Servicio Penitenciario y a su extitular, haciéndolos responsables de haber golpeado y torturado en el Penal de Chimbas a Federico Fernández Santa Lucía. También alertó que por las heridas sufridas hubo demora en el traslado a un centro sanitario para su debida atención. El preso está siendo investigado por los delitos de trata de personas y abuso de menores.
Pero el juez que entiende en la causa dispuso que a Barac no se lo debía indagar porque consideró que “es prematuro atribuirle participación penal sólo por su responsabilidad jerárquica”. En cambio, resolvió tomarles declaración indagatoria a los médicos Rodolfo Fabián Zapata Gómez, jefe a cargo de la División Sanidad del penal, y a otro profesional, José Farja. Y también interrogar a los agentes penitenciarios Fabián Castro, Marcelo Díaz y Eduardo Mendoza. Este último estaba a cargo del cuerpo penitenciario cuando habrían ocurrido los hechos.
La declaración indagatoria que dispuso el juez supone que encontró elementos como para imputarles la comisión de uno o varios delitos a los guardiacárceles y a los médicos.
Cabe aclarar que la fiscal había incluido en su denuncia la comisión del delito de aplicación de torturas, que prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión, mientras que las severidades, vejaciones o apremios ilegales que prefirió imputar el juez prevén una condena sensiblemente menor, de 1 a 5 años.
Barac había llegado al cargo de director en diciembre del 2011, apenas iniciada la actual gestión de gobierno. Y estuvo en el puesto hasta el 17 de febrero de este año, antes de la denuncia de la fiscal Troncoso. A la hora de dejar el cargo, el exfuncionario lo atribuyó a razones personales y no dio más explicaciones. En su lugar fue designado el abogado Oscar Ghilardi.

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