La funcionaria se encargará de atender las necesidades de los trabajadores de las cárceles que, como miembros de las fuerzas públicas de seguridad, no pueden formar gremios.
Según indicó la subsecretaria de Justicia, Romina Ronda, se trata de "una figura que buscar recibir las quejas, sugerencias y reclamos del personal penitenciario. Es un nexo de diálogo entre el Ministerio de Trabajo, Justicia y Gobierno y los trabajadores".
"El servicio que prestan es esencial y esto cumple la clara lógica de garantizarle los Derechos Humanos también al personal de las cárceles", agregó la funcionaria.
La Defensoría se ubicará en la sede del Instituto de Formación y Capacitación del Personal del Servicio Penitenciario de Mendoza. Si bien Otero será la principal cabeza de la institución, que dependerá directamente de la Subsecretaría, también estará acompañada por profesionales de la salud, trabajadores sociales y profesores de Educación Física.
Ronda detalló que la defensora podrá actuar de oficio. "Tendrá un carácter proactivo. No sólo busca escuchar los reclamos si no también caminar los penales, conocer las condiciones laborales, ver qué ideas se puede aportar para mejorar", explicó.
La iniciativa trata de llenar el espacio vacío que genera la prohibición de que los integrantes de las fuerzas de seguridad pública formen gremios.
La idea surge de la medida que se adoptó en Perú al finalizar el mandato presidencial de Alberto Fujimori, cuando se realizó una reforma del sistema policial y se creó una Defensoría para atender las necesidades de los uniformados que, al igual que en Mendoza, no pueden sindicalizarse.
En el acto de nombramiento de Nahir Otero participaron funcionarios del Ministerios, encabezados por Félix González, autoridades del Servicio Penitenciario y personal de la tropa.
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