La desesperación de un argentino que busca a su familia en la zona del terremoto

Por C5N, Adrián De la Rosa intenta llegar a la ciudad donde viven su mujer y sus dos hijos, cerca de donde se produjo el terremoto. No sabe nada de la suerte de ellos. "Tengo que llegar... tengo que llegar", repitió al borde del llanto

Muchos argentinos viven y trabajan en Japón. Y varios contaron cómo vivieron el terremoto sufrido en las últimas horas en ese país.

Por C5N, Adrián De La Rosa, que vive a 20 kilómetros de la ciudad de Sendai, donde fue el epicentro del sismo, pero que se encontraba en la ciudad de Kobe, a unos 700 kilómetros del lugar, contó el momento desesperante que vive, ya que no puede comunicarse con su familia.

"He visto puentes derribados, incendios, autos derribados. Es una cosa ilógica, es un campo de batalla. La Policía desvía el tránsito porque en la costa este no se puede transitar. Todavía hay muchos temblores en la zona norte. Lo que llama la atención es la duración de los temblores, de 3 o 4 minutos".

"La última comunicación que tuve fue un mensaje de texto de mi esposa que me puso 'es un terremoto tremendo, se cae todo. Te amo'. Ya después perdí todo contacto porque está colapsada la red de celulares. Estoy viajando rumbo a mi ciudad, está todo cortado, empieza a escasear el combustible, pero voy a llegar".

Adrián vive en Kohuko, a unos 20 kilómetros de la ciudad de Sendai, que fue la más afectada del país. "Japón sabe que cada 180 años se producen grandes terremotos. Acá estaban esperando este terremoto. La municipalidad incluso otorga alimentos no perecederos que duran hasta 6 meses, y las escuelas están preparadas como refugios", explicó.

Otro argentino, Martin Choren, aseguró que lo que se vivió "fue una pesadilla". "Primero hubo algunos gritos, pero después la gente sabe cómo manejarse en este tipo de situaciones y lo hizo con tranquilidad. Igual acá se sintió fuertemente. Fue una pesadilla lo que pasó".

Por su lado, Diego Kawasuto, quien jugó en las divisiones inferiores de Estudiantes de La Plata, y que vive en Saitama, dijo que nunca se sintió un terremoto tan grande.

"Estaba en mi casa, y en ese momento se empezó a mover todo, y sentí mucho miedo. Acá siempre hay terremotos, pero no tan fuertes como el de hoy. A pesar de que no vivo en la ciudad del epicentro, fue muy fuerte el terremoto. Pensé que era como siempre, pero no paraba y las cosas temblaban cada vez más", explicó.

"Acá la gente está acostumbrada, pero lo de hoy fue mucho más fuerte que el de otras veces. Hay mucha gente que está en Japón y no puede volver a otras ciudades cercanas porque están cerradas las autopistas", afirmó.

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