La deserción escolar aumenta por los problemas de aprendizaje de los jóvenes

La deserción escolar aumenta por los problemas de aprendizaje de los jóvenes
Una adecuada articulación entre los grupos cercanos al adolescente, son los que van a permitirle llegar a una solución que le permita superar esos obstáculos.

En los últimos años se acentuaron los problemas de aprendizaje en los alumnos del Nivel Secundario, incrementando el número de jóvenes santiagueños que deciden abandonar sus estudios en la adolescencia y otros toman esa determinación cuando fracasan en el nivel terciario o universitario.

Especialistas advierten serios problemas en las bases de la educación, que llevan a la incomprensión e incapacidad de los estudiantes para interpretar textos y poder comunicarse de manera óptima. Ante esta situación, EL LIBERAL dialogó con la licenciada en psicopedagogía Ana Gálvez, quien ofreció un análisis de la realidad actual en la provincia respecto de la temática.

“El primer problema que tenemos que saber abordar los docentes, es el articular los ciclos y los niveles, en el sentido metodológico. Es decir, el chico tiene que aprender a estudiar desde pequeño”, comenzó Gálvez su explicación.

“El gran problema es que ingresan al secundario habiendo aprendido a estudiar de memoria. Obviamente los chicos exclaman ‘mira todo lo que nos ha dado, dos páginas, cuatro páginas’, miden por la cantidad de centímetros que puede tener un texto, cuando sabemos que no es eso lo que importa”, agregó.

“Es sencillo decirlo, pero muy difícil bajarlo a la práctica, porque no se nace con la capacidad de interpretar un texto. El gran problema del sistema educativo, en todos sus niveles –incluso el universitario- es la discapacidad para interpretar un texto”, remarcó la licenciada.

Más adelante especificó: “La incapacidad de reflexión, de análisis, de síntesis, lleva a la deserción a muchos alumnos, porque cada vez esa cantidad de hojas se hace más grande, si por cantidad medimos; entonces la escuela se vuelve privativa para ciertas personas”.

“La cantidad no hace a la capacidad que todos tenemos, mientras haya atención, hay capacidad de lectura, interpretación y de síntesis”, aseveró.

Seguidamente apuntó: “El miedo de un alumno que queda bloqueado cuando lo pasan al frente en un examen, sucede justamente por no haberse apropiado de ese contenido; qué significa, que ese saber se transforma en propio cuando lo interiorizo. Solamente puedo hacer mío un saber, cuando puedo sumarlo a mi vida, a mis experiencias y a mis conocimientos previos”.

Por otra parte, se refirió al rol de los docentes en este punto, “otro factor determinante, es la importancia de terminar un programa docente. A veces, por pensar en lo que tenemos que enseñar, no nos damos cuenta que el alumno no tiene los conocimientos previos para reflexionar sobre los nuevos contenidos. Esta es la principal metodología que falla, si los alumnos no saben interpretar, no lo van a poder hacer en ninguna área”.

“Cada uno de nosotros aprende, entiende y reproduce de acuerdo a la historia de cada uno; por eso no se puede aceptar que los alumnos contesten todos de la misma manera”, acotó.

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