Se habilita la ruta 36 completa, con cuatro carriles en sus 200 kilómetros de extensión. Faltan algunas obras de iluminación en los cruces y resta definir si habrá retoques en los peajes.
Cinco años después del inicio de la obra, y 12 años después del primer anuncio, finalmente los 200 kilómetros de la ruta nacional 36 que separan a las dos más grandes ciudades cordobesas se pueden transitar en forma integral, desde hoy, como una autovía de cuatro carriles de circulación.
Aunque hubo actos de inauguración y fotos oficiales para la habilitación de cada tramo, no lo habrá para este final y más relevante. Una razón lo explica: la ley electoral impone una veda para actos inaugurales en la semana previa a las elecciones. De todos modos, asumiendo que es una obra ícono de las dos últimas gestiones provinciales, el Gobierno de Córdoba decidió que sea habilitada antes de que los cordobeses voten. En los últimos días, incluido el fin de semana largo, se trabajó intensamente en el último punto que quedaba pendiente: el doble puente que cruza el río Ctalamochita, en el desvío que esquiva a la ciudad de Almafuerte.
Esa zona urbana era la que, hasta hoy, representaba la mayor demora en el tráfico entre la Capital y Río Cuarto. Desde ahora, en cambio, Almafuerte es evitado mediante un desvío de 12 kilómetros que genera una impactante variante no sólo en la agilidad para el tránsito, sino en lo visual: ese tramo cuenta con dos puentes dobles, uno de ellos de atractivo estilo y 180 metros de largo, a metros de donde el río se transforma en el embalse Piedras Moras, más un nudo vial sobreelevado en el cruce con la ruta que deriva hacia el valle de Calamuchita.
Esos últimos 12 kilómetros insumieron unos 1.300 millones de pesos, por lo cual es el tramo más complejo y costoso del trayecto.
Según Osvaldo Vottero, presidente de Vialidad Provincial, el costo total de los 200 kilómetros, si se actualizan los valores a los precios de hoy, alcanza los 8.500 millones de pesos. Esa cifra incluye las expropiaciones de campos ya pagadas para las ampliaciones y los desvíos sobre las nueve localidades que la nueva traza esquiva. De todos modos, parte de las expropiaciones queda aún por saldar.
Comentá la nota