Juzgado de Faltas del Municipio procedió a realizar controles sistemáticos en supermercados locales para verificar cuestiones bromatológicas y de condiciones en personal. En ese marco, el pasado miércoles se clausuró un supermercado ubicado en Pte. Perón al 900
Desde el Juzgado de Faltas del Municipio se está procediendo a realizar controles sistemáticos en supermercados locales para verificar cuestiones bromatológicas y de condiciones en personal. En ese marco, el pasado miércoles se clausuró un supermercado ubicado en Pte. Perón al 900. Dicho acontecimiento se suma a los ocurridos en supermercados que se encuentran en calle Urquiza al 400 y Av. Savio al 1600.
Según el juez municipal de Faltas Dr. Martín Brignoli, “los controles se realizan de forma rutinaria y por zonas. En algunos casos, se llega al supermercado gracias a la prensa que realiza la difusión y los vecinos denuncian sus dudas”.
Aunque aclaró que la mayoría de los supermercados están en condiciones.
Fenómeno Mariano
Sobre los mencionados operativos, Brignoli sostuvo que “los controles se volvieron intensos antes de llegar al 25 de septiembre, precisamente por la cantidad de peregrinos que llegaron a la ciudad”.
“Si entendemos que al menos 400 mil personas llegaron a nuestra localidad, sumado al consumo regular, pueden existir serias consecuencias que, desde el Municipio, entendemos que debemos prevenir”, señaló.
Además sumó: “Principalmente encontramos la costumbre de tapar la fecha de los productos con algún sello característico del supermercado. Que da la casualidad que justo está donde se encuentra la fecha de vencimiento, para que los usuarios no tengan acceso a esa información. Principalmente los productos lácteos que están con la cadena de frío cortada”.
Fueron 15 kilos en el primer caso, 25 y 80 kilos en el tercer caso, el total de mercadería detectada en mal estado. Fuentes municipales declararon que la misma no era para consumo humano ni para animal tampoco.
Pero también se encontraron alimentos no perecederos, que tenían fecha de vencimiento de enero del 2013 y estaban a la venta. “Con esto hay que tener cuidado porque se está jugando con la salud pública, que es una garantía que tiene que otorgar el Estado”, sentenció Brignoli.
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