Como en el resto del país desde las 8 de la mañana se están desarrollando en nuestra ciudad las Paso (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), de la cual toman parte en el caso de nuestro distrito, 78 mil juninenses de acuerdo al padrón electoral que son los que están habilitados para cumplir con el voto
Sólo pasarán los que superen el 1,5 por ciento de los votos válidos del distrito. En caso de que en alguna de las categorías no crucen ese umbral, no podrán presentar candidatos en las generales.
En los comicios de este año, los bonaerenses elegirán diputados nacionales, y en el caso de Junín, por corresponder a la Cuarta Sección, se votarán senadores provinciales. Además se renovará la mitad de las bancas del Concejo Deliberante y del Consejo Escolar.
Las Primarias brindan la posibilidad a la ciudadanía de elegir los candidatos en condiciones de competir en las generales del 27 de octubre.
Por eso en esta instancia se habla de precandidatos, puesto que dependiendo del resultado que obtengan ahora, serán aspirantes a una banca legislativa en la elección que se disputará dentro de dos meses y medio.
También puede suceder que la lista de la elección general contenga candidatos de las otras propuestas que se presentaron en las Primarias. Esta condición estará sujeta a la carta orgánica de los partidos, que es lo que se prevé para cada elección interna de autoridades.
La idea es que las listas que lleguen a la general lo hagan con la legitimidad que les da el voto ciudadano, que es lo que termina definiendo los candidatos.
Sólo se debe introducir una boleta en el sobre. Si se detectan dos candidatos diferentes, el voto es nulo.
El voto joven
Además, para estas elecciones, unos 3.000 jóvenes de entre 16 y 18 años están en condiciones de votar (es optativo) en las internas abiertas del 11 de agosto y en las generales del 27 de octubre.
El DNI
También cabe aclarar que todos los documentos son válidos para emitir el voto (ya sea la Libreta de Enrolamiento, Libreta Cívica, el DNI libreta verde, el azul, y el DNI tarjeta).
Pero es importante saber que hay que presentarse con el documento que figura en el padrón, o una versión posterior. Todos los documentos son válidos siempre que se trate de la última versión.
La novedad para este año es que se implementará un nuevo padrón con troqueles que serán entregados después de emitir el voto ya que no se realizará el tradicional sellado.
A los ciudadanos que voten se les va a entregar precisamente ese troquel con un código de barras que quedará como constancia de la elección. Por eso se puede sufragar con la tarjeta.
La obligatoriedad
El 10 de febrero de 1912 el Congreso Nacional sancionó la ley 8.871, que empezaría a conocerse como la “Ley Sáenz Peña”, que estableció el voto secreto, obligatorio y universal.
Si bien la ley no era tan universal, porque seguía siendo exclusiva para nativos argentinos y naturalizados masculinos y mayores a 18 años, vino a poner fin al fraude y al soborno que perpetuaba en el poder al régimen oligárquico que comenzó en 1880.
Por su parte, las mujeres debieron esperar 39 años hasta la sanción de la Ley 14.032, de junio de 1951 de la mano de Eva Perón, que con el sufragio femenino comenzó a equilibrar la balanza.
Antes de la ley Saénz Peña, los días de elecciones, los gobernantes de turno hacían valer las libretas de los muertos, compraban votos, quemaban urnas y falsificaban padrones.
“Puede decirse que todos los gobernantes de lo que la historia oficial llama `presidencias históricas`, es decir, las de (Bartolomé) Mitre, (Domingo) Sarmiento y (Nicolás) Avellaneda; y las subsiguientes hasta 1916, son ilegítimas de origen, porque todos los presidentes de aquel período llegaron al gobierno gracias al más crudo fraude electoral”, evalúa el historiador Felipe Pigna, en `Los mitos de la historia argentina III`.
La primera aplicación de la ley Sáenz Peña fue en abril de 1912 en Santa Fe y Buenos Aires, y luego permitió que accediera al poder en 1916 el candidato por la Unión Cívica Radical, Hipólito Yrigoyen.
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