Desde hace 2 meses, 6400 familias no reciben el monto de la tarjeta social

Se trata de los beneficiarios del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria. Son 52 pesos que permiten comprar únicamente alimentos. La falta de respuesta provincial y nacional genera gran incertidumbre

Desde hace dos meses, las personas que poseen la tarjeta social perteneciente al Plan Nacional de Seguridad Alimentaria no reciben la acreditación de los 52 pesos correspondientes al beneficio que se le otorga a unas 6400 familias en la ciudad.

El director del área de Promoción Social a nivel local, Luciano Albanesi, señaló: “Desde que comenzaron las irregularidades en la acreditación hemos recibido gran cantidad de reclamos. Lo que sucede es que en la ciudad hay dos tarjetas, la municipal y la del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria. La dependiente del Municipio no ha tenido mayores inconvenientes; en cambio, la otra sí, pero eso no depende de nosotros. Lo que hacemos desde aquí es llamar frecuentemente al Ministerio de Desarrollo Social de la provincia para ver si hay alguna novedad al respecto pero aún no hemos tenido ninguna respuesta”.

Los 52 pesos son aportandos en conjunto por la Nación y la provincia. La primera acredita 40 y la segunda, los 12 restantes.

Sin retroactivo

Desde el área de Promoción Social manifestaron que la descentralización de los fondos nacionales son realizados a nivel provincial y que las irregularidades podrían estar vinculadas a la falta de fondos o a inconvenientes generados por el cambio de gestión política.

“Uno de los aspectos a tener en cuenta en este conflicto es que cuando finalmente se acrediten los montos en las tarjetas, no se pagarán los retroactivos, o sea, los meses durante los cuales no se recibió el beneficio”, advirtió el director de Promoción Social.

Monto insuficiente

El Plan Nacional de Seguridad Alimentaria (Pnsa) fue creado en 2003 por la ley 25.724, con el objetivo de posibilitar el acceso de la población en situación de vulnerabilidad social a una alimentación adecuada y suficiente.

De acuerdo a lo establecido por la Organización de las Naciones UnidasProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ara la Agricultura y la Alimentación (FAO), este emprendimiento busca contemplar los siguientes componentes: disponibilidad de alimentos; acceso suficiente; buena selección; correcta elaboración, manipulación y conservación; adecuada distribución dentro del grupo familiar; y buen aprovechamiento por el organismo.

La ejecución del Pnsa se realiza mediante la implementación de tarjetas magnéticas a las que el Estado transfiere dinero para la compra de alimentos. Son 52 pesos que se acreditan de manera mensual, independientemente de las características de la familia beneficiada.

Las destinatarias de esta acción son aquellas familias con niños menores de 14 años, embarazadas, discapacitados y adultos mayores en condiciones socialmente desfavorables y de vulnerabilidad nutricional.

Muchas de estas personas, al menos a nivel local, reclaman que el monto es insuficiente teniendo en cuenta los valores de los productos en la góndola.

Justamente, el subsecretario de Promoción Social de Río Cuarto, Gonzalo Parodi, indicó, en su momento, que la tarjeta que depende del Municipio contempló todas las observaciones que los afectados al beneficio nacional habían hecho sobre dicha iniciativa.

“Nos marcaron tres puntos importantes a la hora de presentarles nuestra consulta: la accesibilidad, muchas veces les quedaba lejos ir a comprar a los supermercados porque vivían en barrios periféricos; el día que se cargaba la tarjeta, tenían incertidumbre de cuándo se hacía; y el monto, pues les parecía insuficiente. Sobre estas premisas tratamos de crear un programa superador”, sostuvo Parodi.

Alcances del Pnsa

El Pnsa realiza, también, transferencias de fondos a los estados provinciales destinados al mejoramiento de la calidad alimentaria de los

comedores escolares y a organizaciones sociales que brindan el servicio de comida en espacios comunitarios.

Además desarrolla otros programas complementarios. Familias y Nutrición, el cual busca fortalecer la función básica de sostén y crianza de los hijos, alimentación, nutrición y cuidado de la salud, y Abordaje Comunitario, a través del cual se impulsa el desarrollo de las organizaciones comunitarias que brindan servicios alimentarios.

Otros emprendimientos son: Pro-Huerta, que promueve el acceso a una alimentación saludable mediante la autoproducción de alimentos frescos para el consumo personal, familiar, comunitario e institucional y Educación Alimentaria y Nutricional, en el que se capacita a técnicos y destinatarios del Pnsa con el objetivo de convertir los conocimientos en hábitos de alimentación saludable.

La iniciativa municipal

Entre los planes sociales que se ofrecen en la ciudad, uno de los que mayor demanda tiene es el de la tarjeta social municipal. Le sigue la del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria.

“Hay más demanda de la tarjeta del Municipio porque varía el monto según una serie de factores: cantidad de miembros de la familia, cantidad de niños, edades e ingresos del grupo familiar”, indicó Albanesi.

La cantidad de dinero que se ofrece con la tarjeta municipal va desde los 60 a los 350 pesos.

Hay 1350 familias beneficiadas, lo cual abarca a unas 7 mil personas.

Esta inicitiva forma parte del Programa de Seguridad Alimentaria del área de Promoción Social que sustituyó los bolsones de alimento que se venían entregando hasta marzo de 2011, momento en el cual se puso en funcionamiento esta nueva modalidad.

Sólo se pueden adquirir carnes, vegetales y alimentos secos en los supermercados adheridos al emprendimiento.

Cuatro fueron los factores que se evaluaron a la hora de implementar esta tarjeta a nivel municipal. La suficiencia para que cada familia cuente con ingresos para cubrir una parte de lo que necesita a nivel nutricional; estabilidad en el tiempo; equidad de acuerdo al número de integrantes que tiene la familia y autonomía para poder elegir qué comprar, dónde y cuándo hacerlo, como cualquier otro ciudadano.

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