Alejandro Haene, directivo de la Confederación Económica de Misiones (CEM), cuestionó duramente la práctica de cortar rutas para impulsar algún reclamo. Aseguró que así se afectan derechos básicos de la gente y se provocan pérdidas económicas cuantiosas al empresariado. Indicó la inflación del primer trimestre fue del orden del 12 por ciento y que los volúmenes de venta en los comercios locales se vienen reduciendo desde el segundo semestre del año pasado.
Advirtió además que en los últimos cinco años la opinión del común de la gente en relación a esas protestas cambió significativamente. “Se está transformando en un boomerang, antes la gente le resultaba hasta simpático, le generaba solidaridad con la gente que luchaba por sus derechos, ahora le molesta, le da bronca”, dijo.
“No hay bolsillo que aguante”
Haene se mostró preocupado por los altos índices de inflación registrados en el primer trimestre del año, dijo que solo en marzo el índice se ubicó entre 3 y 3,8 por ciento dependiendo de quién la midiera y que en el primer trimestre acumula entre 12 y 13 por ciento. Señaló que la variación de precios permitió mantener el crecimiento en la recaudación, pero advirtió que las ventas bajaron en cantidad de unidades.
“No hay bolsillo que aguante, no hay plata en la calle, los negocios están vacíos, las estadísticas interanuales muestran caídas profundas en materia de unidades vendidas. Artículos escolares es lo único que anduvo bien en marzo”, dijo.
Reconoció que la devaluación del peso en enero animó a paraguayos y brasileños a gastar su dinero en Posadas, pero aseguró que el movimiento generado a partir de esa demanda “no alcanza a mover la aguja” de la economía misionera. Señaló que los visitantes de llos países vecinos solo consumen en rubros muy puntuales como alimentos, gastronomía y alojamiento y que en términos de volumen, no generan un movimiento significativo. “Misiones tiene más de un millón cien mil habitantes, que vengan 5 mil de afuera no te cambia el panorama”, argumentó.
Afirmó que los comerciantes están muy preocupados por la reducción en las ventas y por el crecimiento de la venta ilegal, segmento en el que incluyó a las “saladitas”. “Traen muchos problemas, algunos intendentes apoyan estos emprendimientos porque ven que generan movimiento pero son pan para hoy y hambre para mañana, esa gente no paga impuestos, no tiene personal en blanco”, remarcó.
Admitió que la recaudación de Rentas de la Provincia está creciendo, pero lo atribuyó a que las alícuotas de Ingresos Brutos aumentaron este año y se ajustaron los controles.
Se ocupó además de cuestionar el programa nacional de Precios Cuidados porque “no incluye una variedad grande de productos básicos y además alcanza solo a los comercios grandes que tienen presencia solo en las grandes ciudades. Aprietan a los comerciantes, por qué no aprietan a los proveedores”, argumentó.
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