El radical José Sharbel Morcos aseguró que no sabía nada de la situación en su finca. Ya pagó la deuda. Para la Cooperativa el caso del edil es un ejemplo de lo que han detectado en la zona.
“Fui por lana y salí trasquilado”, reconoció el concejal radical de San Martín, José Sharbel Morcos, al referirse a la multa de casi $5.000 y a la pérdida por 12 meses del subsidio estatal que le significó que la Cooperativa Eléctrica Alto Verde y Algarrobo Grande detectara una conexión clandestina en una finca que él alquila.
“Estaba pagando mucho he hice varios reclamos. Cuando vinieron a controlar detectaron una conexión ilegal y, pese a que yo me había hecho cargo de la finca hacía poco tiempo y no sabía nada de eso, tuve que pagar”, dijo Morcos.
Fueron más de $1.800 en un pago, más otras tres cuotas, además de la suspensión del subsidio. Para el edil “esa conexión estaba generando algún consumo extra, por lo que cuando se normalizó empecé a pagar solo el consumo real”.
Para la Cooperativa el caso Morcos es un ejemplo de lo que han detectado en la zona. “Son conexiones hechas evidentemente por profesionales y que son difíciles de detectar, pese a lo cual se han logrado descubrir muchas”, dijo José Pipo Álvarez, presidente de la empresa.
La principal distribuidora de energía eléctrica en la zona rural del este mendocino creó una Oficina Antifraude y contrató a una empresa para detectar posibles conexiones antirreglamentarias en su área de cobertura.
La mayor cantidad de acometidas irregulares se detectó en pozos de riego agrícola, en donde los tendidos clandestinos evitaban que la mayoría del consumo pasara por el medidor. “Las primeros que fueron inspeccionadas fueron las propiedades de los integrantes del directorio de esta cooperativa, para evitar cualquier suspicacia”, dijo este martes Álvarez.
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