Ocurrió en Oberá. La víctima identificada como Tiburcio Báez de 74 años sufrió un ataque al corazón cuando su hijo era trasladado al hospital Samic.
La víctima fue identificada como Tiburcio Báez (74), gendarme retirado, quien se descompensó y falleció de un fulminante paro cardíaco.
Minutos antes, Lorena González (20) había rociado con alcohol y prendido fuego a su novio Mauro Báez (23). El muchacho corrió hasta su casa y fue auxiliado por su padre, quien se vio desbordado por el sobresalto de ver el estado de su hijo con quemaduras en varias partes del cuerpo.
Ambos subieron al coche y a las pocas cuadras el señor Báez comenzó a sentirse mal. Si bien lograron llegar al Samic, donde fue rápidamente atendido en la guardia de emergencias, los médicos nada pudieron hacer para salvar la vida del septuagenario.
Hasta el momento el caso no derivó en ninguna actuación policial ni judicial, puesto que la familia de la víctima no radicó denuncia alguna. De todas formas, no se descarta que lo hagan en las próximas horas.
El hecho se suscitó en la madrugada del 1 de mayo, en la casa 53 del barrio Oberá III de esta localidad, donde residía la pareja.
Según testigos, desde hace varios días estaban separados y el muchacho se encontraba viviendo en casa de sus padres, en el mismo barrio.
Pero esa madrugada llegó a la vivienda ocupada por la chica, le pidió para charlar y ella accedió, aunque luego comenzaron a discutir y se cruzaron reproches.
A partir de los dichos del propio joven, en un momento dado la chica tomó una botella de alcohol y le echó encima el líquido inflamable, tras lo cual le prendió fuego con un encendedor.
“Lo que él contó es que ella le sorprendió, se le tiró encima y cuando se dio cuenta estaba incendiado. Se pudo apagar las llamas y corrió hasta la casa porque estaba quemado, y ahí fue que le despertó al padre. El pobre hombre se asustó demasiado, sufría del corazón y no aguantó”, relató Esther R., vecina del lugar.
El deceso del ex gendarme fue un duro golpe para su familia y sus amigos, ya que era un hombre apreciado en el barrio, siempre atento y “buen vecino”, como lo definieron ayer.
Su hijo, en tanto, se recupera de las quemaduras y está fuera de peligro, según indicaron desde la dirección del Hospital.
Por su parte, desde la Policía confirmaron que hasta el momento no se radico ninguna denuncia. “Como el muchacho padeció lesiones tampoco se actúa de oficio, queda como un hecho de instancia privada. Pero si la familia considera podría denunciar y será la justicia quien determine las responsabilidades”, explicaron desde la fuerza.
El deceso del señor Báez se produjo por una descompensación cardíaca irreversible, explicaron.
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