Desde hace unos meses los vecinos de la calle 12 y 165 están manifestando su descontento por el desborde de un pozo aparentemente de desechos cloacales. Debido a la falta de respuestas, se acercaron a dialogar con BerissoCiudad para contar todos los reclamos que han hecho hasta el momento.
Este medio le consultó a Juan José Bajcic, director de Obras Públicas acerca de la situación y de la ubicación del pozo y dijo que al estar en la calle, “le corresponde a ABSA”.
Pese a este pasaje del problema de mano en mano, sigue sin resolverse y los vecinos ya no toleran el olor con el que deben convivir. Hay que remarcar que a menos de dos metros hay dos negocios, un kiosco y una carnicería, los propietarios de ambos locales manifestaron que por razones obvias no pueden tener todo el día cerrado, cada vez que ingresa un cliente el olor ingresa y ya se hace intolerable.
Algo similar les pasa a los propios vecinos, con el agravante que hay días que no pueden abrir las ventanas para ventilar las casas.
A menos de 10 metros del pozo se encuentra el Instituto Argentina, clínica con un continuo movimiento de pacientes, profesionales y familiares, hasta donde también se filtra el olor
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