Uno de los temas más complicados estuvo en el acceso del público al estadio y que algunos con entradas en la mano solo pudieron acceder en la segunda parte.
La inexperiencia en el manejo de tanto público hizo que el ingreso fuera muy lento en algunos sectores, y a la hora de inicio del partido había largas colas. La popular visitante estaba abarrotada, con público apiñado en el sector bajo de pasillos, mientras que en la local los aficionados estaban ubicados con cierta comodidad. Las plateas estuvieron ordenadas hasta la finalización del primer tiempo, pero en el segundo por el acceso de público con o sin entradas, es difícil saberlo, se copó totalmente, se fueron cubriendo primero los pasillos y luego la gente se agolpó sobre el alambrado, dificultando la visual de los plateístas. No hay dudas de que la experiencia que se recoja de este evento debe servir para otras ocasiones, aunque el esfuerzo realizado para esta ocasión, fue importante.
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