Las viviendas están ubicadas sobre la calle 382 entre 384 y Mosconi, de la zona oeste del distrito. Con la lluvia de ayer, tuvieron hasta 15 centímetros de aguas servidas
Según relataron los vecinos, todo comenzó hace aproximadamente quince días, cuando en una vivienda ubicada sobre las calles mencionadas y al 3611 inició un desborde de agua de cloacas, lo que generó que gran parte de la propiedad se viera invadida por los fluidos producto de los desechos.
Luego de varios días de lucha manual contra el problema y tras muchos reclamos, una cuadrilla de AySA llegó al lugar argumentando que los inconvenientes se debían a una bomba que no estaba funcionando de forma óptima. Después de una serie de trabajos en la zona, los obreros se fueron y la situación volvió a la normalidad pero solamente por unos días, debido a que retornó con aún más fuerza y comenzó a extenderse a las viviendas vecinas.
En un comienzo, el problema llegó hasta el domicilio ubicado al 3609, donde los olores comenzaron a delatar una situación que poco a poco comenzó a agravarse: las aguas empezaron a emerger y a inundar casi toda la vivienda.Similar fue la seguidilla de acontecimientos en la vivienda vecina (al 3607). Los olores fueron el anticipo del brote de los fluidos.
Finalmente, la gota que rebasó el vaso fue la lluvia ocurrida en la madrugada de ayer, lo que hizo que la cantidad de agua aumentara gradualmente hasta llegar a niveles altos, destruyendo varios muebles en las casas.
La palabra de una de las vecinas que tiene su casa inundada
Carmen, una de las vecinas perjudicadas por esta situación, dialogó con EL SOL al respecto de lo ocurrido manifestando: "el agua sigue estando y las casas siguen inundadas. Lo peor de todo es que la lluvia agravó todo".
"Venimos haciendo el reclamos en Aguas Argentinas pero no pasa nada. Hoy llamamos más de una vez y no recibimos respuesta ni ayuda alguna. También llamamos a los Bomberos y hasta Defensa Civil" dijo la lugareña.
La vecina también detalló las formas en las que las mismas familias combatieron el agua: "en un principio más o menos podíamos controlar todo. Usábamos nuestros recursos para tratar de atajar el agua, pero con la lluvia de hoy la situación ya es insostenible, en mi casa tengo cerca de 15 centímetros de agua".
Asimismo, su familia construyó un desagüe de forma precaria y momentánea para seguir luchando contra las aguas emergentes. "Perdimos todos los muebles, todo lo que sea escritorios y lo que era de madera se estropeó. Cuando baje del todo el agua habrá que verificar los electrodomésticos" señaló Carmen.
Al momento de realizar los reclamos, la vecina dijo que la respuesta se vuelve recurrente: "siempre nos dicen lo mismo, que antes de 24 horas nos mandan a alguien, pero aún no obtuvimos respuesta".
Mientras tanto en las tres casas continúan los trabajos artesanales para intentar revertir la situación y siguen a la espera de que les envíen la ayuda que tanto necesitan.
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