Desbordado por la corrupción policial y la delincuencia, Alperovich echará a su inútil ministro/amigo Gassenbauer

El ministro de Seguridad Ciudadana, Jorge Gassenbauer, será desplazado en los próximos días de su cargo, mientras la ola delictiva y los casos de corrupción policial desbordan al gobernador José Alperovich.

El Zar sabe que una de las claves del mazazo que recibirá el domingo 27 es la inseguridad que se extiende por toda la provincia.

Gassenbauer, de profesión contador, y con el único antecedente político de ser el mejor amigo y cajero de Alperovich, demostró en forma palmaria ser un inútil para manejar a una policía cada vez más autonóma y dedicada a emprendimentos paralelos.

El ministro anterior, Mario López Herrera, también había sido deplorable, pero Alperovich lo mantuvo a capa y espada durante años, mientras los índices delictivos iban hacia arriba.

Al asumir Gassenbauer la situación se terminó por descontrolar.

Crecieron las peleas entre jefes por suculentos negocios, y comenzaron a salir a la luz múltiples casos de policías secuestradores, narcopolicías, crímenes dudosos con presunta participación de uniformados, etc.

Mientras Gassenbauer se dedica a distraer con anuncios sobre el 911 o las pistolas eléctricas, los delincuentes siguen avanzando, e incluso ya operan con audacia en pleno centro de Tucumán.

En las zonas más periféricas, decenas de miles de familias tienen que vivir prisioneras de ladrones y narcotraficantes que operan con complicidad policial.

Gassenbauer luego de las elecciones pasará a la cartera de Interior, para dedicarse a seguir contando dinero, ahora de las oscuras comunas rurales. En su reemplazo, Paul Hofer, inexperto secretario de Seguridad será ascendido a ministro.

Por lo menos hasta 2015, cuando Alperovich se vaya, estaremos condenados a que los parches y la falta de políticas frente al delito sigan deteriorando la vida de los tucumanos.

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