Fue detenida una mujer, sus dos hijos y la pareja de uno de ellos. Secuestraron importante cantidad de cocaína, marihuana, elementos para su fraccionamiento y más de $ 12 mil en efectivo. Al domicilio concurrían a toda hora del día compradores del barrio y de la zona céntrica.
Se trata de cuatro integrantes de una misma familia, los que aparentemente cumplían distintas tareas en la clandestina actividad.
Una prueba de la “floreciente” labor ilegal es que en el inmueble, ubicado en calle Carranza 678 del barrio Juan XXIII de esta ciudad, se incautaron $ 12.000 en billetes de todas las nominaciones.
De acuerdo con los datos que suministraron quienes trabajaron en el procedimiento, ordenado por la Justicia Federal de Santiago del Estero, fueron detenidos una mujer de unos 60 años, sus dos hijos, que tienen 25 y 30 años y la pareja de uno de ellos, una joven de 26 años.
Los cuatro quedaron incomunicados y a disposición del juez federal, Guillermo Molinari, quien los indagará en el transcurso de la semana que viene.
Fraccionamiento
Los pesquisas encontraron en distintos ámbitos del inmueble marihuana y cocaína, así como también elementos que se emplean para el fraccionamiento de ambas sustancias.
Había algunos baguyos o envoltorios de nailon con cocaína y otros con marihuana, mayoritariamente con la primera de las sustancias prohibidas.
Si bien faltaba el pesaje definitivo, trascendió de que se trataba de una significativa cantidad de mercancía ilegal.
Asimismo, se halló yeso que habría sido empleado para “estirar” el clorhidrato de cocaína.
Entre los otros elementos que se utilizaban para la actividad de fraccionamiento, los uniformados encabezados por el subcomisario Claudio Leal y el inspector Eduardo Rojas Valenzuela, incautaron cocaína suelta, los “papelitos“ en los que iba a ser guardada para entregar a los clientes y un cuchillo con restos de ese polvo blanquecino.
En tanto, se descubrieron numerosos blister con psicofármacos, presumiéndose que podrían haber sido empleados para agregar a la droga o que también se los vendía a los adictos de manera independiente de la marihuana y cocaína.
El allanamiento comenzó durante la siesta y se extendió hasta bien entrada la tarde.
En determinado momento, los vecinos trataron de impedir que se concretara la aprehensión del cuarteto, lo que demandó el despliegue de 30 efectivos de la Federal para controlar la tensa situación.
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