De la desazón de la casa destruida a la alegría de contar con un techo digno

De la desazón de la casa destruida a la alegría de contar con un techo digno
La dura realidad de tener que vivir en un rancho precario golpeó duramente a los sanjuaninos este año cuando se dio un temporal de lluvia sin precedentes.
El temporal que golpeó a San Juan entre febrero y marzo dejó a las claras la fragilidad habitacional que viven mu­chas familias y ante este cuadro se hizo prioritario brindar una solución rápida, concreta y que cumpliera con el objetivo de dar un techo digno a los ciudadanos.

Esta respuesta no se demoró en llegar. Por orden del Go­bierno provincial, a través del Ministerio de Desarrollo Hu­mano y Promoción Social, que encabeza Daniel Molina, y en colaboración con el Mi­nisterio de Desarrollo Social de la Nación, se accionó un programa para reemplazar las viviendas precarias, muchas de las cuales quedaron destruidas por las lluvias, por módulos habitacionales de emergencia.

Para conocer sobre como es la construcción y emplazamiento de estas viviendas, DIARIO HUARPE asistió al Loteo Castro Padin, en Po­cito, ubicado al costado de la calle Castro Padin y la Ruta Nacional Nº40. Este lugar fue uno de los tantos que se vieron afectados por las lluvias y donde Gobierno llevó la indispensable ayuda.

En este lugar se emplazarán 45 módulos habitacionales para darles a los afectados por las lluvias una vivienda digna que reemplace los precarios ranchos que ocupan anteriormente. Pero este programa no se ejecutará únicamente en este lugar, sino que en todo San Juan.

¿Qué son los módulos habitacionales?

“Los módulos habitaciones son estructuras metálicas au­to­portantes, aprobadas por la Dirección de Planeamiento, revestidas por placas cementicias del tipo superboard, los cuales dan la posibilidad de durabilidad en el tiempo, siempre dependiendo del mantenimiento que se les de”, explicó a este medio la arquitecta Marcela Domínguez, encargada de llevar a cabo el proyecto.

Según detalló Domínguez, cada módulo tiene por dentro aislación térmica, acústica, hidráulica y son sismo-resistentes. “Tienen todo lo que requiere Planeamiento para darle la condición de habitabilidad”, aclaró.

Cada vivienda tiene dimensiones diferentes, según la cantidad de integrantes de la familia. Dependiendo de cada grupo familiar, los módulos tienen un tamaño de 12,50 de alto por 3,44 metros de ancho (el más grande) y otro de 9,5 metros de largo. El más grande está compuesto de tres habitaciones, con cuarto de baño y una cocina-comedor. Además, incluyen un tanque de agua de 300 litros.

Cabe destacar que todas las viviendas son conectadas a la red de agua potable, electricidad y cloaca. El tema del gas natural es otro tema, ya que hay zonas de San Juan a las que llega y otras en las cuales todavía no.

La realidad de las familias

Paula (27) y Javier (33) viven en un rancho en el Loteo Castro Padin junto a sus tres pequeños hijos de 11, 8 y 2 años respectivamente. Cuan­do ocurrió el temporal de lluvia, la familia sufrió las consecuencias de la misma. “Con la lluvia nos inundamos enteros”, contó Paula, y agregó que, “por culpa de tanta lluvia, el comedor de la casa se cayó y perdimos muchas cosas”.

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