Alrededor de 60 denuncias dieron inicio a una intensa investigación que se prologó por espacio de dos meses. Apresaron a cinco sospechosos
Luego de una persecución de película, la Policía de la Provincia logró desarticular una peligrosa banda de ladrones que operaba en el macrocentro capitalino, donde saqueaban vehículos estacionados y viviendas particulares. Alrededor de 60 denuncias radicadas en la comisaría 5 fueron el detonante de una investigación que duró al menos dos meses, en la que participaron civiles de la comisaría Lola Mora y la 5.
Los sospechosos, identificados como Jorge Macías, Federico Macías (quien tiene pedido de captura), Cristian Butrón, Tadeo Sánchez y Javier Unco, todos con un frondoso prontuario delictivo según la Policía, fueron detenidos durante la persecución que se inició el jueves, pasada las 21, cuando cinco efectivos de civil avistaron un auto Fiat Uno color gris, dominio KJJ171, que buscaban hace meses, a partir de los datos aportados por los damnificados. Todo empezó en el pasaje Velarde y España. Al advertir la presencia policial, los cinco sospechosos subieron rápidamente al vehículo y escaparon a toda velocidad. En el trayecto efectuaron disparos para amedrentar a los efectivos.
La situación generó pánico entre los vecinos y ocasionales transeúntes al escuchar los estampidos. El Fiat salió en dirección a la calle Caseros y dobló en Laprida. Durante su alocada carrera, de milagro no provocaron choques en las esquinas por las que pasaron con el acelerador a fondo. Luego el auto se dirigió hacia la calle San Juan, con destino a la 10 de Octubre, donde uno de los ladrones abrió la puerta y se tiró al asfalto con el rodado en movimiento. Se paró rápidamente e intentó escapar en vano, per a los pocos segundos fue reducido.
El auto siguió su marcha hacia la calle Laprida, donde se arrojó el segundo de los ladrones, quien rápidamente se trepó al techo de una casa particular e intentó huir. Los policías se detuvieron y también treparon el techo, donde lo persiguieron por varios minutos para finalmente atraparlo.
Escape y captura. En Laprida y Orán, finalmente perdieron de vista el vehículo con el resto de sus ocupantes, quienes pensaron que habían logrado burlar el cerco. Sin embargo, lo que no sabían es que los investigadores tenían ubicado su aguantadero. Ya entrada la madrugada, la misma comisión policial se apostó en la manzana 14 del barrio San Ana, a donde llegó el Fiat con el resto de los sospechosos, pasadas las 10.45 de ayer. En esta oportunidad sus propósitos de continuar con la fuga se frustraron, ya que la Policía mantenía rodeada toda la manzana y los capturaron. Con una orden del fiscal penal 1 ingresaron a la vivienda, de la que secuestraron numerosos elementos de prueba de su accionar delictivo, entre ellos puntas y armas que sospechan eran usadas para abrir los autos y las casas y amenazar a sus víctimas.
El modus operandi con el que actuaban. Según diario El Tribuno, los ladrones son muy conocidos en el ambiente delictivo, operaban en un radio de cuatro kilómetros en el macrocentro capitalino, se informó.
La avenida San Martín, la General Paz, La Bolívar y 12 de Octubre y determinadas zonas de la avenida Belgrano eran los lugares por los que mayormente circulaban. Miraban autos, por lo general de alta gama, y ante el descuido de sus dueños, los violentaban, les sacaban batería, ruedas de auxilio, estéreos y repuestos. El auto en el que circulaban tenía las cuatro ruedas de marcas distintas, totalmente nuevas y sospechan que los auxilios fueron robados, por lo que el fiscal ordenó su inmediato secuestro. Con las casas realizaban las mismas tareas, miraban, vigilaban los movimientos de sus habitantes, hacían llamadas telefónicas para ver si estaban y cuando encontraban el momento oportuno entraban y la desvalijaban. "Son gente que se dedican a esto. Los detienen y cuando recuperan su libertad vuelven a realizar lo mismo. Su historial policial es muy amplio y están acusados de muchos robos", contaron los policías afectados a la tarea.
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