Hay más de 600 familias que son auxiliadas. Afirman que la demanda principal es habitacional. Además de la provisión de alimentos o ropa, y de la implementación de programas, apuntan al “fortalecimiento familiar”.
En el marco de un escenario social convulsionado, en el que las medidas económicas impactan fuertemente en la población, la Secretaría de Desarrollo Social del municipio busca contener a los sectores más postergados de la ciudad.
De esta manera, en la actualidad se da asistencia a más de 600 familias, lo que implica una ayuda directa sobre no menos de 2.500 conciudadanos.
“Estamos en una situación compleja”, señala la responsable del área, Marisa Ferrari.
La funcionaria prefiere no hacer comparaciones en la asistencia respecto de años anteriores puesto que, según dice, cuando se hicieron cargo de la dependencia “no había datos fehacientes, entonces no se sabía cuántas familias estaban bajo un programa”, por lo que considera “muy difícil hacer análisis sin estadísticas”.
Situación actual
Ferrari evalúa que las medidas económicas produjeron “un impacto muy fuerte en la clase media que por ahí tiene un empleo formal y puede alquilar o tiene su casita, paga los servicios, pero no califican para acceder a los programas públicos”.
En tanto, la población que llega a su secretaría es la más vulnerable y que vive en condiciones muy precarias. “A veces –agrega– no hay tanta vulnerabilidad por ingresos, porque en ciertos casos, con las asignaciones más algún otro plan o pensión, pueden obtener un determinado ingreso y además, son destinatarios de políticas públicas”, lo que ayuda a amortiguar el impacto de los cimbronazos económicos.
En ese contexto, la secretaria de Desarrollo Social advierte que al déficit principal es el habitacional: “Se ven como bolsones en nuestra ciudad, asentamientos, que se hicieron públicos a partir de la investigación de la ONG Techo, y uno a veces no piensa que en Junín podíamos tener personas viviendo así. En esto hay una demanda continua, sobre todo con el frío. Es terrible”.
Criterios de asistencia
Para definir al universo de receptores de la ayuda social, en la Secretaría se evalúan las entrevistas e informes de las trabajadoras sociales que van pesquisando y en los barrios.
Además, se definieron parámetros a partir de los indicadores de pobreza e indigencia de la Universidad Católica Argentina (UCA) “que fue el único estudio confiable que nadie cuestionó”.
Esos datos se cruzan con “otro estudio que también hace la UCA” que aborda distintas variables de la pobreza, “es decir que al ingreso se le suman carencias de derechos, que son habitacionales, educativos y en salud”.
A partir de esos cruces es que se van detectando a las familias “y dándole contenido a este programa”.
Cómo se da la asistencia
Desde la Secretaría de Desarrollo Social advierten que en su forma de trabajar buscan “darle cercanía a la familia y transparencia a nuestra gestión”, y por ello recurren a la intermediación con Cáritas, lo que les brinda dos beneficios: “Por un lado, hay una institución que controla que nosotros entregamos a quien lo necesita y que no pasa por una cuestión política o discrecional, y a su vez, podemos coordinar para no superponernos y evitar asistir los dos a las mismas familias”.
La asistencia está enmarcada, según cuenta Ferrari, en un programa de fortalecimiento familiar. “No queremos ser una proveeduría”, enfatiza la funcionaria, para luego ampliar: “Es cierto que tenemos que asistir a quien no puede alimentarse adecuadamente, pero eso debe tener un marco más abarcativo. Entonces se trabaja con la familia en el cuidado de los chicos, se hicieron talleres de nutrición, se promueve que los chicos vuelvan a comer en sus casas, entonces es algo más que solamente salir a distribuir”.
Asimismo, la nutricionista de la Dirección de Salud armó un menú básico para una familia tipo “para que realmente la ayuda que llegue sea nutritiva y no un revoleo de hidratos de carbono”.
Ferrari asevera que “se está entregando una ayuda alimentaria importante, con muchos productos y de buena calidad”.
Trabajo en red
Los que se busca es que el fortalecimiento familiar al que se apunta, se dé a través de diferentes estamentos, por lo que se está apuntando a armar redes de trabajo.
“En los Centros de Atención Primaria hay talleres que van desde nutrición hasta cuidados en el embarazo o en los primeros años de vida, porque cada una de las trabajadoras sociales diseña los talleres de acuerdo al barrio en que está teniendo en cuenta su singularidad”, explica Ferrari.
En cuanto a la asistencia directa, se dan alimentos, carga de gas, frazadas, estufas, y demás. Si bien muchas de estas cosas se venían haciendo, la actual gestión considera que debe hacerse con otra impronta. “Queremos que las familias sean más participativas, que ellas sean responsables del cuidado de lo que reciben, que es algo producto de la colaboración de todos los vecinos de Junín”, explican.
Además, se apoyan algunos pequeños emprendimientos: “Trabajamos con un sistema de subsidios pequeños y tratamos de acompañar todo lo que sea acercarse al mundo del trabajo, eso es muy importante, para que estos alimentos que nosotros hoy entregamos puedan comprarlos ellos. Ese es todo un aprendizaje, que se puedan correr de ese lugar del que está pidiendo porque, en definitiva, terminan dependiendo de otro”.
Programas provinciales
La Secretaría de Desarrollo Social también es la dependencia mediante la cual se ejecutan algunos programas provinciales.
Uno de esos planes que está en marcha es el “Envión”.
Ferrari cuenta que “este programa se había corrido un poco de eje” por lo que desde la oficina municipal se volvió “a tomar el objetivo inicial que generó su nacimiento, que es el acompañamiento de adolescentes y jóvenes que están en alta vulnerabilidad social en el proceso de terminalidad educativa, que es la manera en que se les dan herramientas para poder llegar al trabajo”.
En la actualidad funciona en un espacio ubicado en Quintana y Dulbecco y cuanta con unos 90 inscriptos, aunque se está haciendo un reempadronamiento para ordenar la matrícula.
En tanto, otro de los programas que se está implementando es “Más Vida”, un plan destinado a embarazadas, madres en período de lactancia y/o con niños de hasta 6 años. “Esto se había dejado de pagar el año pasado y acá también hicimos un reempadronamiento y está volviendo a implementarse”, concluye Ferrari.
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