Desarraigo: Una crisis que separa familias

Desarraigo: Una crisis que separa familias
Según el diccionario de la RAE, Desarraigo significa separar a alguien del lugar o medio donde se ha criado, o cortar los vínculos afectivos que tiene con ellos.

Miles de formoseños que han emigrado de una manera casi invisible de la provincia pero que se manifiestan en las anécdotas de familiares, son en la actualidad, ciudadanos de “ningún lugar” en la búsqueda de un salario digno para ellos y sus familias.

Todo gira en derredor de recuerdos, imágenes y anécdotas de una región lejana que alguna vez fue el “hogar” y ahora resulta en ausencias o lugares vacíos.

Jorge M. mira por la ventana, el cielo está nublado y aunque no llueve, de a ratos cae agua nieve, la temperatura afuera oscila entre los 0° y 3°. A medida que se acerca el invierno las temperaturas se ponen cada vez más duras, sin embargo casi todo el año es invierno en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego.

Oriundo de la provincia, es uno de los más 100 mil formoseños que entre el 2001 y el 2013, decidió emigrar para conseguir un trabajo digno fuera de su tierra.

Decide tomar “tereré” pero solo dentro de la calefacción de su departamento de dos ambientes cuyo alquiler arranca en los $4.500 aunque otros pueden llegar a los $6.000.

“Lo primero es que acá se ve lo mal que esta la Argentina a pesar del relato K, es infernal la cantidad de gente que llega todos los días a buscar trabajo, si estuviera todo tan bien, la gente se quedaría en las provincias y no vendría acá a salvarse con la maquina fueguina” expresó. Agregó luego que: “El déficit habitacional esta en todo el país, pero acá se agrava por la inmigración descontrolada y los alquileres son imposibles. En Ushuaia se han triplicado los casos de diarrea, que es consecuencia directa del colapso de sus sistemas de cloacas por el exceso poblacional. En Río Grande -donde resido- comienzan a haber cortes de luz por que sobra gente y la infraestructura no esta preparada para tanta gente, en los últimos doce meses, Río Grande paso de 100.000 habitantes a 120.000. O sea creció 20% en un año” expresó.

Jorge dijo también que el crecimiento demográfico se nota cuando querés hacer un trámite, “Te dan turno para tres semanas en el Registro Civil, en la policía para tramitar el Certificado de Antecedentes Penales” porque en todos lados para entrar a trabajar hay que presentar ese papel.

El alcohol es un problema bastante grave por lo que las leyes son mas estrictas, “la policía y los jueces son eficientes y por ejemplo una multa por manejar borracho es de $24.000”.

Por otra parte los trabajadores son en su mayoría chilenos, “cuarentones y cincuentones”. No son santiaguinos, ya que los de Santiago de Chile tienen mejores oportunidades económicas que los chilenos del interior, “pero de toda la Patagonia chilena se vienen para acá” aseguró. Continuó relatando que: “Si bien Formosa es zona de frontera y se siente la influencia paraguaya, vos te das cuenta que estas en Argentina. Acá, la sensación es que estas en un territorio binacional, con las dos banderas”.

Entre otras particularidades con la que pudo comparar su añorada provincia, explicó que: “Formosa es una provincia de la Argentina donde la población indígena crece, en todas las demás decrece y tiende a desaparecer, acá en Tierra del Fuego solo quedó una originaria de 88 años sin descendientes”.

Con respecto al desarraigo, dijo que la vida es muy dura, “transcurre puertas adentro por el frío, yo casi no salgo. Pongo la calefacción al máximo y tomo “tereré” para sentir la querencia”. En referencia a la oferta laboral, la mayoría de las personas llegan atraídas por los sueldos de las fábricas y las petroleras porque oscilan entre los $15.000 en electrónica y $24.000 en las petroleras. “Si vas a una base petrolífera podes llegar a ganar hasta $30.000. Pero es muy difícil entrar y ahora por la cantidad de gente, están haciendo contratos basura, contratados por 3 meses y después no te llaman más. BGH -la mas grande- esta tomando a treinta días”.

Otro indicador del desarraigo en esas tierras, según aseguro, es el “Correo Argentino donde podes perder tres horas de cola, ya que esta lleno de tipos que vinieron solos a trabajar y están girando sus sueldos para sus familias”. Él es uno más, y tiene toda su familia, incluyendo sus hijos, pendientes de sus noticias a más de 3.000 kilómetros.

Como Jorge M., miles de formoseños van al sur en búsqueda de mejores perspectivas, muchos resisten, muchos vuelven pero todos sufren el desarraigo.

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