Una desaparición impune, 10 años de injusticia

Una desaparición impune, 10 años de injusticia

Para los rostros de los 4 hermanos Tellechea no pasaron 10 años de la desaparición de su padre.

El tesón que los caracterizó el primer día les sigue atravesando la mirada, mientras hacen un relato de lo que fue vivir la (in)justicia desde 2004.

A la una de la madrugada del martes 28 de setiembre de 2004, el ingeniero Raúl Telle­chea, que tenía 55 años, se fue de la casa de su pareja, quien lo vio por última vez. Andaba en bicicleta: el deporte era prioridad para él.

La mañana del 28, Tellechea no asistió a trabajar y hacia la tarde, sus familiares, temerosos por su ausencia, llegaron hasta su casa. En la vivienda encontraron su billetera, sus documentos personales, su me­di­cación (insulina) y su ce­lu­lar, que se estaba cargando.

La noche anterior, el ingeniero había participado de una reunión en la Mutual del Personal de la Universidad de San Juan, donde trabajaba hacía 11 años, y a la que había renunciado dos semanas antes. En la reunión, después se supo, discutió con los por entonces directivos de esa entidad: Luis Moyano, Miguel del Castillo, Eduardo Oro y Luis Alonso.

Ese mismo mes hubo una denuncia penal en la que se acusaba a los directivos de la Mutual de la UNSJ de “administración fraudulenta” y “estafa a los afiliados”.

Hacia febrero de 2005, el juez Eduardo Gil decidió apartarse de la causa por la desaparición de Tellechea. Dos años más tarde, ese mismo juez imputó por “administración fraudulenta” a los ex directivos de la Mutual Luis Moyano, Miguel del Castillo, Eduardo Oro y Luis Alonso y en septiembre de ese 2005, el mismo juez dictó el sobreseimiento del ingeniero Tellechea sobre los cargos que le habían achacado los ex directivos de la Mutual de la UNSJ una semana después de su desaparición.

Luego del peregrinaje judicial de la familia del ingeniero Tellechea en busca de tratamiento judicial adecuado del caso, recién lograron ver renovada su esperanza 4 años después, cuando cambiaron la carátula de “búsqueda de paradero” a “desaparición forzada”, pero no hubo avances hasta 2011, cuando un cambio en el código procesal permitió que los Tellechea acudieran a la Justicia federal.

Sin embargo, ese pedido de los Tellechea ante la Justicia Federal de San Juan resultó rechazado por el juez federal local, Leopoldo Rago Gallo.

“En octubre de 2011 presentamos una apelación en la Cámara de Apelaciones de Mendoza y en mayo de 2012 la Cámara de Mendoza revocó el fallo de Rago Gallo. El expediente llegó a San Juan. La denuncia fue aceptada en la Justicia Federal bajo la carátula de “desaparición forzada de persona”.

Hoy

“Hoy estamos como deberíamos haber estado el 28 de septiembre de 2004. Recién cuando la causa fue tomada por la Justicia federal, estas puntas de ovillo que habían empezado a desarrollarse en la Justicia provincial y que nunca han podido ampliarse, pudieron expandirse. Tarde, pero llegó. Estamos con espectativas de que se concrete antes de fin de año por primera vez una indagatoria y un procesamiento. Los imputados, dos de ellos funcionarios del gobierno actual, nunca atravesaron por una indagatoria en diez años. Se los llamo en sólo a declaración informativa”, comenta Mariana Tellechea, única hija mujer del ingeniero.

Y agrega con solidez: “hay registro de llamadas y desgrabaciones de escuchas telefónicas que son bases más que sólidas para una indagación. Creemos que actualmente el expediente cuenta con elementos más que suficientes contra los imputados, que son 5. Tam­bién con el pedido de indagatoria creemos que existe la posibilidad de sumar imputados”.

Hoy a las 21 se realiza una nueva marcha para pedir por el esclarecimiento del caso, que cumplió 10 años ayer. Los hijos del ingeniero esperan que la sociedad que los ve con la misma firmeza de septiembre de 2004 y que cada vez apoya en más cantidad, se sume al grito de justicia que cada año tiene más intensidad.

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