El empresario gastronómico Héctor Rolotti se encontraba de viaje por la India con su esposa y un grupo de amigos. Fue visto por última vez el lunes cuando se tiró al río Ganges para rescatar a una mujer
Según supo Infobae, Héctor Rolotti se encontraba con su mujer y un grupo de amigos por las inmediaciones de un tramo del río Ganges cuando observaron a una mujer que se estaba ahogando. La reacción de todos fue lanzarse al río para rescatarla.
Sin embargo, a excepción del empresario tanto la esposa de él como sus amigos lograron salir del curso de agua, conocido por ser considerado como sagrado y puro según la cultura hindú, pero también como uno de los más contaminados del mundo.
La familia, amigos y allegados de Rolotti, de 46 años, tienen esperanza de que aparezca con vida porque se trata de un río sin piedras y no descartan que el empresario haya podido llegar a otra costa y esté perdido.
El río, de más de 2.500 kilómetros de longitud, es un lugar donde en algunos de sus tramos habitantes lavan los platos, la ropa y realizan su aseo personal. También en esos puntos es depósito de restos de cremaciones humanas, esqueletos de animales y gran cantidad de cadáveres de personas, además de aguas residuales y desperdicios de las fábricas.
Rolotti, que pasó su infancia en la capital cordobesa y su adolescencia en La Cumbre, donde cursó la secundaria en un colegio inglés, vive actualmente con su mujer y sus cuatro pequeños hijos en Miami, hasta donde llevó dos de sus reconocidos restaurantes Novecento, cuya semilla sembró hace más de 20 años en Nueva York. Por ese local, figuras como Robert De Niro, Brad Pitt, Kevin Spacey o Willem Dafoe se acercaron en busca de sus empanadas, milanesas y lomos, preparados "como en casa".
"Esto se inició en 1991 como un cafecito en el que también vendíamos helados y postres. Fue un poco una aventura. Yo tenía 25 años y era bastante aventurero. La idea era poner un local que representara una porción de la Argentina en Nueva York", recordó Rolotti en una entrevista con el diario La Nación.
¿Cuál es el secreto de Novecento? "Creo que lo fundamental es que se trata de un lugar bien real. En un mundo donde todo es virtual, éste es un ambiente donde se puede volver a las cosas sencillas, a la amistad, a conocer gente, a comer algo rico y a tomarse un buen vino", resumió.
Con esa premisa consiguió el éxito y supo armar un emporio que le permitió replicar la iniciativa en la Argentina y en otros países. Hoy, su marca está presente con dos locales en Buenos Aires (en la zona porteña de Las Cañitas y en la localidad bonaerense de Martínez) y otro en Córdoba. También cuenta con una sucursal en Punta del Este, Uruguay, país donde residen sus padres.
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