En poco menos de treinta días se cumplirá un año del desalojo de la Alianza Francesa de lo que hasta ese momento era su sede social, en calle Rivadavia, entre Alsina y Malvinas Argentinas.
Sobre la actualidad del conflicto, el letrado patrocinante de la Alianza, Adolfo Athos Aguiar, que hay en una de las presentaciones judiciales se pidió la nulidad de la supuesta fusión por la cual la mutual de los trabajadores municipales se hizo del inmueble para después venderlo a la compañía de electrodomésticos Pardo. En la otra se reclamó la nulidad del concepto de cosa juzgada, que impide revisar un caso que ya tiene sentencia firme.
“Cada una es independiente de la otra. Si bien para mí tiene valor ganar eventualmente en las dos acciones, cualquiera de las dos que camine a la Alianza le sirve.
Una es por el título. La mutual municipal, cuando inició el desalojo dijo que era compradora y después resultó que decía ser fusionante, o sea que había absorbido a la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos, que era la propietaria formal del inmueble”, señaló Aguiar.
Acto seguido explicó que la figura de la fusión consiste en dos personas jurídicas que se funden en una sola, sin disolverse. “Es algo muy común en sociedades comerciales. Pero en realidad acá la fusión terminó siendo un acto aparente, según mi criterio y mediante el cual llevo adelante esta acción judicial”, afirmó.
Según Aguiar, los demandados ya contestaron, así que es cuestión de abrir los expedientes a prueba y confiar en la sentencia.
“Van surgiendo hechos que permanecieron ocultos durante mucho tiempo, como la fusión. Porque eso era nada más que un acto aparente que había tenido lugar en lo que ahora es el Inaes (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), pero vemos que hay actos que están registrados y que no existen y otros que existen y no están registrados. Una cosa bastante burda”, indicó el abogado, utilizando un tono típico de quienes están ante un caso turbio.
Por otro lado, si la revisión de la “cosa juzgada” es favorable, se deberá establecer si a la Alianza le corresponde potestad sobre la casa.
La cosa juzgada dice que una vez que se dicta una sentencia firme no se puede revisar.
Mi pretensión es que la Alianza vuelva al edificio de calle Rivadavia. Pero en este punto Aguiar se sinceró y sostuvo que en un supuesto dictamen favorable a la Alianza, cabría esperar que la empresa Pardo no se quedara de brazos cruzados y llevara el pleito ante la Corte bonaerense.
“Lo que pasa es que Pardo lo adquirió sabiendo los antecedentes. Si la mutual municipal gana el pleito, Pardo habrá comprado perfectamente; si lo pierde, no podrá decir que desconocía todo este asunto”, aseguró el letrado.
No obstante, Aguiar marcó que en algún momento “pensé en pedir una medida cautelar que permitiera instalar a la Alianza Francesa nuevamente en el edificio de calle Rivadavia. No sé si lo voy a hacer o no”.
Mientras tanto, la entidad gala lleva adelante sus actividades en una pequeña casa alquilada con un subsidio de la Municipalidad.
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