Efectivos policiales intimaron a los responsables del asentamiento a retirar lo construido en forma irregular.
Por el horario, no había nadie en los loteos ni en las construcciones precarias hechas con techos de chapa y paredes de placas de cemento que se emplean habitualmente para la construcción de muros perimetrales o tapias. Sin embargo, a poco de llegar dos móviles policiales con una decena de efectivos, a cargo del subcomisario Salvatierra, empezaron a acercarse algunos curiosos y algunas de las personas responsables de la división del predio.
Algunos de los presentes admitieron ser los autores de los loteos e incluso de algunos alambrados que levantaron para separar la parcela tomada, a lo que los efectivos policiales les explicaron que tenían orden judicial de emplazar a los autores o responsables de las apropiaciones, ya que se trata de terrenos que son propiedad del Estado y que debían ser desocupados de inmediato.
Los vecinos explicaron sus motivos y acataron la disposición sin inconvenientes. De inmediato comenzaron a sacar los postes, placas y otros elementos que habían enclavado en el lugar para comenzar a construir las que hubieran sido sus viviendas.
Al respecto, Salvatierra explicó: ‘Les pedimos que retiren sus cosas de inmediato, porque de lo contrario tenemos orden de levantar todo. Pero entendemos que estos elementos cuestan dinero y no queremos destruir nada, por eso, la misma gente está levantando todo’.
Decisión
Una de las vecinas del barrio El Tuscal, Alejandra Karina Galván explicó que los ocupantes ‘son gente que necesitan un terreno’. Por su parte, Claudia Palomo admitió: ‘Yo soy mamá del chico que ha agarrado este terreno. Mi hijo vive conmigo en mi casa y mi sobrina trabaja en Santiago. Ellos querían vivir aquí, hacer sus casitas. Nosotros decidimos agarrar aquí porque los chicos necesitan un terrenito para hacer una casa. Son chicos jóvenes que no pueden conseguir un trabajo y andan haciendo changas’.
En cuanto a otra vivienda precaria muy cerca del lugar, dijeron: ‘Esa es una casa de una señora que vive con el esposo y tres chiquitos, pero que ahora no están porque hace mucho calor y no se aguanta ahí. Están en la casa de unos parientes’.
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