Fue en Vista Alegre, donde vecinos se retiraron del predio pacíficamente. La toma había comenzado el domingo.
La medida fue en forma pacífica y fue ordenada por el Juzgado de Instrucción N° 3, subrogado por el juez Cristian Piana, por el delito de usurpación denunciado por el dueño de la finca, que sería de apellido Estévez.
Cerca de las 18 de ayer, grupos policiales concurrieron a una chacra del barrio Costa de Reyes, cerca del río, donde vecinos con carpas habían tomado el monte en medio de una plantación de manzanas y peras, que dijeron estaría abandonada hace unos años.
Los uniformados llegaron y luego de intimar a los vecinos lograron un acuerdo con el dueño de las tierras, quien les habría ofrecido lotes. El conflicto se descomprimió, ya que venía desde el domingo al mediodía, cuando los ocupantes ingresaron al predio.
“Nosotros formamos un grupo de 14 vecinos, somos afiliados a una federación agraria y veníamos a tomar estas tierras para criar animales porque en el barrio no nos dejan. Tomamos estas partes, pero después se sumaron otros vecinos”, explicó Lorena Carrasco, una de las vecinas que estuvo en la ocupación.
De acuerdo con la explicación, los vecinos decidieron tomar inicialmente el predio de cinco hectáreas -dividido por la calle Río Neuquén- porque las ordenanzas municipales prohíben la cría de animales de granja en un barrio con una idiosincrasia rural. Pero el tema trascendió esos motivos y durante el lunes y martes se incorporaron más personas al predio.
“Se empezó a acercar gente del barrio, la mayoría tiene familia y no tiene para comprar un terreno. Son todos chicos nacidos y criados en Costa de Reyes. Ellos necesitan vivienda y la toma pasó a ser otra cosa, más allá de la crianza de animales”, dijo Carrasco.
Según explicaron los vecinos, el intendente Gabino Jofré no se acercó hasta la toma, aunque sí los concejales de su partido, la Agrupación Vista Alegre. También el dueño del predio, quien denunció la usurpación, estuvo conversando con los vecinos para llegar a un acuerdo.
“Acá vinieron con máquinas porque decían que querían los manzanos y poner uvas, pero sabemos que estas tierras son fiscales, sólo tienen boletos de compraventa”, concluyó.
Sin lugar para crecer
Vista Alegre no tiene lugar para crecer. El pueblo de casi 3 mil habitantes era un marginado barrio de Centenario hasta 1993, cuando decidió municipalizarse. Hoy, la mayoría de los vecinos de Costa de Reyes vive en lotes con dos o tres familias por el paso de las generaciones. Y lo hacen en condiciones humildes.
Desde el Municipio se afirma que la única opción para crecer es la segunda meseta, un lugar conocido como el barrio Ruca Luhue. Pero en ese sector aún faltan servicios y la mayoría se crió culturalmente en la costa del río.
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